El tai-chi junto a otras varias técnicas,  forma parte de las disciplinas que promueven el  acercamiento del cuerpo y el espíritu.

Antigua técnica de combate trasnsmitida de forma oral, el tai-chi entró en las universidades chinas en 1976 y se convirtió en una disciplina accesible para la mayoría y se comenzó a enseñar en los programas de educación física de los centros educativos.

El tai-chi puede resolver muchos problemas de salud de forma natural

Desde entonces, el tai-chi perdió su componente más energético, el trabajo del Qi (flujo de energía vital).

El tai-chi consiste en una serie de movimientos contínuos y circulares ejecutados con precisión, lentamente y con un orden preestablecido. La respiración controlada es una de las claves del tai-chi.

El tai-chi es, junto al Qi Gong, una de las 5 ramas de la medicina china tradicional, la de los ejercicios energéticos. Las otras 4 son la acupuntura, la dietetica china, la pharmacopea china (hierbas medicinales) y el masaje Tui Na.

La práctica de esta disciplica está relacionada con la mejora de la salud y de numerosas dolencias.

El tai-chi ayuda a relajar la mente y mejora la elasticidad además de reforzar el sistema musculoesquelético. También mejora la toma de conciencia de sí mismo y del medio en el que se habita.

Las personas mayores que practican tai-chi sufren menos caídas ya que mejora el equilibrio.

El tai-chi es una antigua técnica de defensa

La efectos beneficiosos del tai-chi para la salud están especialmente relacionados con:

  • Una mejora de la capacidad funcional de mujeres que padecieron cáncer de mama.

  • Mejora del sueño en los mayores.

  • Mejora de la capacidad aeróbica.

  • Refuerza la salud mental.

  • Mejora la capacidad pulmonar.

  • Reduce ciertos síntomas de artritis reumatoide.

  • Alibia la artrisosis de la rodilla.

Fuente