La presión arterial alta no controlada es un problema de salud muy grave que puede poner en riesgo la vida de quienes lo padecen.

Conocida también como hipertensión o “asesino silencioso” es una de las enfermedades cardiovasculares que más está afectando a las personas de todo el mundo.

Se estima que unos 78 millones de estadounidenses la padecen y, de estos, unos 16 millones aún no han recibido el diagnóstico.

El gran problema es que la no detección dificulta el tratamiento e incrementa el riesgo de ataque al corazón, accidente cerebrovascular y otras patologías graves.

Por esta razón es primordial informarse al respecto y conocer las medidas que se pueden tomar para reducirla.

¿Qué es la presión arterial?

La presión arterial es aquella fuerza que se produce cuando el corazón bombea la sangre a través de una red de arterias, venas y capilares hacia los órganos.

En una persona adulta se considera que está en niveles normales cuando sus medidas son de 120 mm Hg al hacer actividad física y 80 mm Hg cuando el cuerpo está en reposo.

Se dice que está elevada cuando la primera medida supera los 140 mm Hg y la segunda, los 90 mm Hg.

Esto puede producirse como consecuencia de un estrechamiento de las arterias conocidas como arteriolas cuya función es la de regular el flujo sanguíneo en el organismo.

A medida que estas se contraen, el corazón tiene que hacer más esfuerzos para cumplir con el riego sanguíneo, lo que genera el incremento de presión.

Lo más preocupante es que no suele manifestarse con síntomas contundentes, lo que aumenta las probabilidades de padecer enfermedades más graves.

Tan solo en algunos casos provoca palpitaciones en la cabeza o el pecho, mareos, fatiga y otros síntomas que permiten encender las alertas.

¿Cuáles son las causas de la presión sanguínea alta?

Hasta el momento se desconoce cuál es la causa contundente del aumento de la presión sanguínea; sin embargo, existen varios factores que podrían influir en su aparición.

Estos incluyen:

  • Tener antecedentes familiares de hipertensión.
  • Ser mayor de 60 años.
  • Estar sometidos a niveles altos de estrés, ira u hostilidad.
  • Tener sobrepeso u obesidad.
  • Ser adicto al tabaco.
  • Llevar una alimentación alta en grasas saturadas.
  • Consumir bebidas alcohólicas en exceso.
  • Consumir alimentos ricos en sodio.
  • Ser sedentario.
  • Tener diabetes.

¿Qué puedo hacer para bajar la presión sanguínea?

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Con el fin de prevenir y controlar la presión sanguínea alta, es importante hacerse constantes chequeos médicos para verificar los niveles en que se encuentra.

Si efectivamente está alta, se deben modificar por completo los hábitos de vida para estabilizarla:

  • Incrementar el consumo de frutas y verduras.
  • Limitar el consumo de sal.
  • Realizar, por lo menos, 30 minutos de ejercicios al día.
  • Incluir infusiones y jugos naturales en la dieta.
  • Evitar los alimentos procesados y ricos en grasa.
  • Consumir alimentos ricos en omega 3.
  • Bajar de peso.
  • Evitar el alcohol y el cigarrillo.
  • Practicar técnicas de relación.

Como complemento a todas estas prácticas saludables, también puedes tener en cuenta un antiguo método chino que asegura reducir la presión en tan solo 5 minutos.

¿En qué consiste este método tradicional  chino para bajar la presión sanguínea?

Puntos-presión-presión

Los métodos tradicionales chinos están basados en las conexiones energéticas que parten de varios puntos de presión en el cuerpo hacia los demás órganos.

Esta práctica natural consiste en presionar un poco tres puntos específicos para disminuir la presión arterial en cuestión de minutos.

La línea del punto 1 hasta el 2

  • Desde el punto uno hasta el dos se forma una línea que va desde la parte posterior del lóbulo de la oreja hasta la clavícula.
  • Este pequeño tramo se debe recorrer con una leve presión usando las yemas de los dedos.
  • Realiza el mismo movimiento unas 10 veces a cada lado del cuello, más o menos durante tres minutos.

Punto 3

  • Finalizada la presión en la línea del punto 1 y 2, coloca lo yema de los dedos en el punto que está ubicado a medio centímetro desde el lóbulo de la oreja en dirección a la nariz.
  • Luego, presiona con cuidado y haz el masaje durante un minuto en cada lado.

Esta práctica resulta muy efectiva cuando la presión se aumenta a causa del estrés u otros factores emocionales.

No obstante, es importante dejar claro que sus efectos varían en cada caso y no remplazan ningún tratamiento recetado por el médico.


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