Muchos creemos que nuestros hogares son un lugar seguro en el que nada malo nos puede ocurrir. Sin embargo, desde cosméticos, artículos de limpieza y de higiene personal, acumulamos una gran cantidad de productos que contienen moléculas químicas dañinas para la salud.

Los tóxicos y los agentes químicos que se usan en muchos hogares están relacionados con el cáncer y la infertilidad.

Desde hace décadas, la industria química mundial es la responsable de la fabricación y de la comercialización de un número creciente de moléculas que forman parte de la composición de diversos productos utilizados cotidianamente por la mayoría de hogares de todo el mundo.

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Los científicos han encontrado altos índices de tóxicos dañinos como el ftalato en la composición del polvo interior de los hogares. Este agente está relacionado con el desarrollo de varias alteraciones del desarrollo en los más pequeños.

Entre otros químicos dañinos, en el polvo de muchos hogares se encontró el TDCIPP (tris clorado), un retardante de llama catalogado como cancerígeno y que se encuentra principalmente en muebles, productos para el bebé y en el relleno de cojines y edredones.

Los expertos alertan sobre el peligro que corren los más pequeños debido a su vulnerabilidad frente a este tipo de moléculas encontradas en el polvo. Los pequeños están además más expuestos a la química y sus cerebros y cuerpo están en pleno desarrollo.

Desde 1999, en Estados Unidos se llevó a cabo un riguroso estudio del polvo de interiores tanto en hogares como en colegios y gimnasios. Los investigadores resaltaron la presencia de 45 agentes tóxicos en el polvo de interior. 10 de estos tóxicos estaban presentes en el 90% de los lugares analizados (retardantes de llama, fragancias y fenoles).

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El ftalato, un peligroso agente tóxico muy común en los hogares, se encuentra básicamente en los embalajes alimentarios, en juguetes, en suelos de vinilo y en productos de higiene personal. El ftalato, prohibido en la fabricación de muchos productos para niños, se permite para otro tipo de productos comunes en los hogares.

Soluciones.

Es evidente que se requiere una nueva y más estricta reglamentación sobre este tipo de agentes tóxicos. Pero el consumidor debe hacer valer su información y elegir muy bien qué tipo de productos compra.

Los fabricantes deben sentir la presión y recibir el mensaje por parte de un consumidor que presta atención a los ingredientes de cualquier producto y elige siempre el que menos perjudicial para su salud y para el medio ambiente.

Utilizar siempre el mínimo posible de productos químicos en el hogar, limpiar el polvo y airear cada día las estancias para evitar la concentración de moléculas.

La presencia de esta química en artículos de consumo y el polvo conduce a la presencia de los mismos en la leche materna y en la sangre.

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