Ante los continuos dolores de cabeza y cuello que surgen durante las jornadas laborales, la mayoría de personas opta por comprar analgésicos de venta libre que, al menos por unas horas, contribuye a calmarlos.

Si bien se ha comprobado que son buenas soluciones contra este tipo de molestias, su consumo en cantidades excesivas le provoca graves consecuencias secundarias a la salud.

Debido a esto muchos están tratando de encontrar otras soluciones, preferiblemente de origen natural, para sentirse más seguros al momento de tratar y aliviar estos síntomas.

Por fortuna, hay una amplia variedad de remedios alternativos cuyas propiedades calman la tensión, minimizan la inflamación y reducen por más tiempo el dolor.

Entre estas opciones nos encontramos con una mezcla casera de sales de Epsom y aceite de oliva, la cual se frota sobre las áreas afectadas para aliviarlas en poco tiempo.

A continuación te damos en detalle sus principales propiedades y la sencilla receta para aplicarla como terapia en casa.

¡Toma nota!

Preparado de sales de Epsom y aceite de oliva contra el dolor de cabeza y cuello

La combinación de sales de Epsom y aceite de oliva es un remedio tradicional que se utiliza desde hace muchos años para calmar dolencias tensionales y articulares.

Ambos ingredientes son poderosos estimulantes de la circulación sanguínea y el sistema linfático, por lo que mejoran la oxigenación celular y la respuesta del cerebro ante el dolor.

A su vez, son útiles para promover la eliminación de las toxinas, y tienen un efecto favorable sobre el ritmo del metabolismo.

Beneficios de las sales de Epsom

Las sales de Epsom, una fórmula elaborada con cristales de sulfato de magnesio, son un producto de uso terapéutico que se ha utilizado desde la antigüedad para mejorar varios aspectos de la salud.

Compuestas en su mayoría por magnesio, un mineral esencial para la vida, sirven para la actividad de las enzimas y mantener un control en los impulsos eléctricos y musculares del cuerpo.

Es una sustancia que no se absorbe con facilidad a través del intestino, pero sí de la piel. Por lo tanto, la mayoría de sus aplicaciones son externas, bien sea a través de baños o masajes.

Se le atribuyen cualidades calmantes, antiinflamatorias y limpiadoras que pueden reducir hasta un 30% el tiempo de tratamiento de varios tipos de dolencias.

Su aplicación directa disminuye de forma significativa los malestares comunes del cuerpo, sobre todo a nivel articulatorio y muscular.

También tienen un efecto relajante sobre el sistema nervioso y son uno de los mejores productos para aumentar la segregación de serotonina y reducir el estrés.

Beneficios del aceite de oliva

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El aceite de oliva se ha utilizado como relajante muscular y articular.

Aunque sus principales aplicaciones son culinarias, desde siempre se le han atribuido cientos de propiedades medicinales internas y externas.

Sus ácidos grasos esenciales, antioxidantes y antiinflamatorios se absorben con facilidad a través de la piel y ejercen un efecto calmante sobre los músculos tensionados.

Aplicado a través de un masaje puede disminuir los dolores de cabeza, la tortícolis y otros problemas inflamatorios asociados al estrés.

Lo mejor de todo es que sus compuestos benefician de forma directa la salud de la dermis, y ayudan a minimizar los efectos negativos de los radicales libres y el envejecimiento prematuro.

¿Cómo preparar este remedio de sales de Epsom y aceite de oliva?

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Este remedio casero es muy efectivo, da resultados en poco tiempo y no tiene riesgos de efectos secundarios.

Es exclusivamente de uso externo y se puede preparar en casa siguiendo unas sencillas instrucciones.

Ingredientes

  • 10 cucharadas de sales de Epsom (125 g)
  • 1 taza de aceite de oliva virgen extra (200 g)

Preparación

  • Pon las sales de Epsom en un recipiente de vidrio y mézclalas con el aceite de oliva.
  • A continuación, sella bien el frasco y déjalo reposar en un lugar oscuro durante dos días.

Modo de aplicación

  • Toma la cantidad necesaria de la mezcla, frótala en la palma de las manos y procede a aplicarla sobre las zonas doloridas.
  • En el caso de la cabeza, masajea las sienes. Si lo que deseas es relajar el cuello, debes extender el masaje hacia los hombros.
  • En un principio el masaje puede durar de 3 a 5 minutos, aunque lo ideal es aumentar el tiempo hasta completar 15 o 20 minutos de relajación.
  • Para finalizar, retira los excesos con un paño húmedo y sécalo con una toalla suave.

¿Lista para probarlo? Como acabas de notar, es una terapia diferente y 100% natural para aliviar dolencias comunes.


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