Junto a Canadá, Chile es el único país en todo América libre de virus Zika. Una afortunada realidad que nos tranquiliza frente a esta “emergencia de salud pública de importancia internacional”, como la ha declarado la Organización Mundial de la Salud (OMS). ¿Por qué?

No es por azar ni suerte que en Chile no se encuentra rastro del virus Zika: hay razones climáticas y geográficas importantes que ayudan a que no aparezca. Te las explicamos a continuación.

Chile es un país de clima privilegiado. En general tenemos un clima mediterráneo estable, con 4 estaciones muy marcadas y sin la humedad tropical de algunos de nuestros vecinos latinoamericanos. Gracias a este clima, no tenemos población de los mosquitos peligrosos, como el Aedes Aegypti, el vector responsable de transmitir el Zika, el Dengue y la Chikungunya.

Por otro lado, Chile tiene barreras geográficas muy potentes por todos lados, tales como el Océano Pacífico al oeste, la Cordillera de los Andes al este, el Desierto de Atacama en el norte y la Patagonia en el sur. Las características climáticas del árido desierto, las altas cumbres de nuestra cordillera y el frío patagónico los convierten en ambientes hostiles para la entrada de mosquitos u otras plagas. 

No obstante, el Zika existe en Isla de Pascua, un territorio chileno insular ubicado en la Polinesia. Por el tipo de clima más tropical de la isla, allí sí hay presencia del mosquito transmisor y también se han encontrado algunos casos de infectados con el virus. Sin embargo, nuestro Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) tiene políticas muy estrictas de ingreso de productos a Chile continental, lo cual representa una quinta barrera -esta vez de carácter administrativa-, que ayuda a mantener el virus Zika fuera de Chile continental. 

De todas maneras es importante tener en cuenta que si bien Chile no tiene presencia del mosquito transmisor del virus Zika, igual nos podemos contagiar del virus si viajamos a zonas de riesgo, como Brasil, Centro América, u otras zonas tropicales.

En ese caso, la recomendación es protegerse de las picaduras mediante el uso de repelente y ropa de color claro que cubra el cuerpo tanto como sea posible. Así mismo, se recomienda mantener ventanas, y puertas cerradas, especialmente en los hospedajes, y dormir bajo mosquiteros para mayor tranquilidad.


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