Si queremos mantener nuestro cutis joven debemos alimentarnos de manera equilibrada, para obtener todos los nutrientes que nuestra piel necesita, y cuidarlo de manera externa aplicándonos productos cosméticos naturales y de buena calidad.

Uno de ellos, que no puede faltar al menos una vez a la semana, es una mascarilla antiarrugas.

Descubre en este artículo qué necesitas y como debes preparar este tratamiento casero para tener un rostro firme y luminoso.

Una mascarilla antiarrugas, nutritiva y antioxidante

Esta mascarilla antiarrugas, casera y natural, contiene tres frutas que combaten la oxidación que los radicales libres causan en nuestro organismo y en nuestra piel.

Además, es una mascarilla muy nutritiva, ya que la sequedad es otro de los motivos que favorecen la aparición de arrugas en el cutis, en especial si tenemos la piel seca.

Esta mascarilla antiarrugas es adecuada para todo tipo de pieles y deberíamos realizarla una o dos veces por semana. Podemos aprovechar para consumir sus ingredientes y utilizar una pequeña parte para prepararla.

La uva roja

La uva roja

Los beneficios medicinales de la uva han popularizado el consumo de vino como un poderoso antioxidante.

No obstante, el poder rejuvenedor se basa en el resveratrol, una molécula que se encuentra en esta fruta y que impide el envejecimiento celular y que también tiene propiedades antiinflamatorias.

Cada vez más cosméticos han optado por añadir resveratrol a los productos de belleza rejuvenecedores, por lo que no debemos subestimar las propiedades de la uva para evitar el envejecimiento prematuro a nivel interno y externo.

Una parte muy importante de este componente lo encontramos en la peladura y en las semillas, por lo que usaremos la fruta entera para elaborar nuestra mascarilla antiarrugas.

El arándano rojo

Seguimos con los frutos rojos, un color que caracteriza a las frutas ricas en flavonoides, un potente antioxidante. Entre ellos destaca el arándano, una pequeña baya con increíbles propiedades medicinales y cosméticas.

Además de los flavonoides, el arándano también es rico en carotenoides y antocianos, unos componentes muy beneficiosos por sus propiedades para combatir los radicales libres.

Nos aporta vitamina A, B y C y minerales como el calcio, el potasio, el hierro o el magnesio.

Todos estos nutrientes protegen el colágeno de la piel y refuerzan los tejidos.

El aguacate

Aguacate

Esta exótica y deliciosa fruta es un alimento imprescindible en cualquier dieta equilibrada, ya que es rica en proteína, grasas saludables, vitaminas, minerales y fibra.

No obstante, el aguacate también es un ingrediente muy conocido en cualquier tratamiento cosmético casero, ya que contiene todo lo que nuestra piel necesita.

El aguacate es muy rico en vitamina E, la cual nos ayuda a prevenir la aparición de arrugas y nutre la piel en profundidad.

Además, esta fruta aporta a la mascarilla las grasas necesarias para que la piel esté hidratada, firme y luminosa. 

¿Cómo preparamos la mascarilla antiarrugas?

Ingredientes

  • 3 uvas con la peladura y las semillas
  • 5 arándanos rojos bien maduros
  • Un trocito de aguacate maduro

¿Cómo la preparamos?

Lo más sencillo y cómodo para preparar esta mascarilla sería batir los tres ingredientes para conseguir una textura cremosa.

Si no tenemos batidora podemos machacarlo todo con un tenedor o en un mortero.

¿Cómo nos la aplicamos?

  • Nos aplicaremos la mascarilla antiarrugas sobre la piel limpia y seca, evitando el contorno de los ojos. A ser posible lo haremos justo después de prepararla, para que mantenga las propiedades intactas.
  • El mejor momento para ponernos la mascarilla es cuando podamos estar relajados, sin prisas y sin realizar otras actividades (por ejemplo, un rato antes de acostarnos).
  • La dejaremos actuar durante 15 o 30 minutos.
  • Pasado el tiempo recomenddo, nos aclararemos la cara con agua tibia.

Otros consejos antiaging

Además de aplicarnos una mascarilla antiarrugas semanal, recomendamos tener en cuenta estas cuestiones:

  • Evitar la exposición solar prolongada o a horas de máxima radiación.
  • Beber suficiente agua cada día, en ayunas y fuera de las comidas.
  • Llevar una alimentación equilibrada rica en frutas y verduras, en jugos y ensaladas, así como frutos secos y semillas.
  • Cuidar la piel a diario con productos naturales específicos para nuestro tipo de cutis.
  • Desmaquillarnos cada día al terminar la jornada.
  • Evitar cenar muy tarde y demasiada cantidad y descansar las horas necesarias cada noche.


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