Limpiar el cutis cada día es tan importante como hidratarlo con la loción adecuada.

La limpieza de la piel del rostro nos ayuda a eliminar los restos de suciedad y maquillaje, así como las células muertas que restan luminosidad y color a la piel.

Descubre en este artículo cómo puedes limpiar el cutis de manera natural con este antiguo remedio de belleza a base de almendra y agua de romero.

La almendra

Para comprender por qué la almendra es tan beneficiosa para la piel debemos ver la popularidad que tiene su aceite. Este destaca por ser uno de los hidratantes más nutritivos y económicos que hay.

Hay muchos otros aceites que se han ido poniendo de moda, en general, a precios bastante más elevados. Sin embargo, el de almendra es un básico que permanece a pesar del paso de los años.

La principal virtud de la almendra es su capacidad emoliente, es decir, que hidrata y suaviza la piel.

También destacan por sus propiedades calmantes, muy adecuadas para pieles irritadas, con eczemas o cualquier trastorno cutáneo relacionado con el estrés.

En este caso proponemos utilizar almendra cruda. De este modo, contiene igualmente sus nutrientes, incluso sin procesar, y además nos permite hacer una suave exfoliación para limpiar el cutis en profundidad.

El romero

Infusión de romero

Es probable que hayamos oído hablar a algunas mujeres mayores del agua de romero como remedio para mantener la belleza del cutis.

Tanto por su sencillez como por su eficacia, el agua de romero no debería faltar en nuestro tocador.

El romero es rico en minerales (magnesio, zinc, hierro), ácidos grasos esenciales y vitaminas B y C. Esta última es muy antioxidante y favorecedora del colágeno, el cual da firmeza y tersura a la piel.

Gracias a sus propiedades circulatorias esta sorprendente planta medicinal mejora la hidratación natural de la piel. El resultado es un cutis luminoso y nutrido pero sin brillos.

También es un poderoso regenerador antienvejecimiento, gracias a la vitamina C y los ácidos grasos, a la vez que limpia el rostro en profundidad y minimiza las marcas del acné.

Podemos utilizar el agua de romero como limpiador y como tónico, preparado como una infusión concentrada, o bien adquirir su aceite esencial, el cual deberemos diluir siempre.

Remedio para limpiar el cutis

Remedio para limpiar el cutis

Ingredientes

  • ½ taza de almendra cruda molida (50 g)
  • 5 cucharadas de hojas de romero, frescas o secas (50 g)
  • 1 vaso de agua (200 ml)

Preparación

  • En primer lugar, prepararemos el agua de romero. Pondremos el agua a hervir y añadiremos las hojas de romero. Las dejaremos cocer durante un minuto si son secas, o durante 5 minutos si son frescas.
  • Apagaremos el fuego, taparemos el recipiente y lo dejaremos reposar durante 15 minutos.
  • Colaremos la infusión y, cuando esté tibia, la mezclaremos poco a poco con la almendra molida. El objetivo es obtener una pasta cremosa, más bien sólida, que no gotee.

Conservaremos este preparado en un recipiente cerrado en la nevera durante un máximo de diez días.

¿Cómo nos lo aplicamos?

Como hemos dicho, este limpiador de almendra y romero tiene una textura de pasta que nos podremos aplicar con mucha facilidad, como si fuera un exfoliante muy suave e hidratante:

  • Nos humedeceremos el rostro con agua tibia.
  • Tomaremos un poco de la pasta, similar al tamaño de una avellana y, en la mano, la mezclaremos con un poquito de agua para que sea más líquida.
  • Nos la aplicaremos por toda la cara y nos masajearemos bien con las yemas de los dedos, en especial, la zona T (frente, nariz y barbilla), durante un minuto.
  • Nos aclararemos con agua tibia o fría y nos secaremos bien.
  • Si lo deseamos, a continuación nos aplicaremos un tónico y un hidratante facial adecuados para nuestro tipo de piel. El tónico puede ser de agua de romero sin ningún ingredientes más.
  • Podemos hacernos la limpieza de cara con este producto casero por la noche, antes de acostarnos. Si tenemos la piel grasa o con acné también lo podemos hacer por la mañana al levantarnos.
  • Este exfoliante no es exclusivo para la piel del rostro. Lo podemos usar en cualquier parte del cuerpo que queramos limpiar, hidratar y calmar, como, por ejemplo, zonas con granitos, eczemas, psoriasis o piel seca.


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