¿Y si le hubiese dicho las cosas de otra manera? ¿Qué pasaría si me hubiese atrevido a decirle lo que siento? ¿Y si no me hubiese puesto así?

Continuamente regresamos a nuestro pasado para reflexionar sobre todo lo que no nos hemos atrevido a hacer.

Actuar de esta manera nos conduce a una serie de preocupaciones de las que no podemos escapar. ¿Reconoces a esas personas que continuamente le dan mil vueltas a todo? Estos “y si” están siempre en su mente.

Las elecciones determinan nuestro camino

Parece que cuando empezamos a pensar en los temidos “y si” se nos abre un mundo lleno de posibilidades. De repente, nos encontramos con una serie de senderos que habríamos poder tomado.

Sin embargo, no somos conscientes de que quizás esto sea un juego de nuestra mente. Algo que nos haga dudar de las elecciones que hemos tomado para que empecemos a sentirnos inseguros.

Porque, claro está, siempre existirá la posibilidad de haber escogido otro camino.

No nos damos cuenta de que los pasos que damos en esta vida determinarán todo lo que ocurra después. Al fin y al cabo, no podemos retroceder, tan solo nos está permitido seguir hacia adelante.

El gran problema surge cuando nuestra mente se empeña en ofrecernos otro tipo de resultados con respecto a una situación, como puede ser, por ejemplo, una circunstancia de divorcio entre una pareja que lleva muchos años juntos.

Tal vez empieces a sentirte culpable y a preguntarte qué habría pasado si os dierais una segunda oportunidad. ¿Y si no os hubierais separado? Quizás, en tu cabeza, podrías soñar con que todo iría bien, mejoraría.

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Aunque pensar en esto es habitual y normal, en este caso denota miedo e inseguridad. Estás pasando por una situación difícil y complicada que probablemente no hayas deseado nunca.

El hecho de tener que pasar por ella te hace soñar con posibles resultados mejores.

Preocupaciones excesivas, y si…

Podemos determinar, entonces, que los terribles “y si” vienen acompañados de inseguridades y miedos, muchos de ellos infundados, que nos hacen soñar con otros resultados.

¿Sabes qué? Lo más probable es que ocurriese todo de otra manera muy diferente, aunque nunca podremos saberlo.

Hay muchas personas que viven todos los días de su vida con los temidos “y si” en su cabeza. Es una situación horrible que les bloquea y, muchas veces, les impide seguir adelante.

Estas personas se preocupan por todo, le dan mil vueltas a cada situación,y lo más probable es que, en la mayoría de las ocasiones, todo eso que piensan sea erróneo.

Fíjate, por ejemplo, en una situación cotidiana entre amigos.

Tal vez tu amigo hoy está más callado de lo habitual. Le has hablado por la mañana y se ha mostrado reacio contigo. Sin embargo, con los demás, se muestra un poco más abierto.

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Si eres una persona cargada de “y si” empezarás a pensar que has hecho algo malo, te preguntarás qué has podido decir que le haya sentado tan mal, y así comenzará un bucle de malas sensaciones que no tendrán salida.

No te das cuenta de que quizás tu amigo no está teniendo un buen momento y que la confianza que hay entre vosotros evita que tenga que fingir que está bien.

¿Lo has pensado así?

A pesar de todo esto, seguro que tu cabeza sigue analizando y sopesando otras opciones, muchas de ellas ridículas, que harían reír a tu amigo si pudiese leer tu mente.

Nos equivocamos suponiendo

Ha llegado el momento de liberarte de tus pensamientos equivocados, pero para ello lo primero que debes hacer es dejar de suponer.

Esto te sumerge en un bucle lleno de cosas que en realidad no existen más que en tu mente.

Es importante empezar a expresar lo que nos está rondando por la mente, buscar respuestas a esas preguntas, liberarnos de los “y si” poniéndonos en acción.

Ciertamente, a veces no podemos dar marcha atrás en una situación, pero sí podemos cambiar el futuro con una acción que tenga un importante efecto sobre ese pasado.

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¿Eres de los que se preocupan demasiado? Si los “y si” rondan continuamente por tu mente, es el momento de que te pongas manos a la obra para liberarte de ellos.

Los “y si” no existirán si todo lo que pasa por tu mente lo trasladas a la realidad.


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