¿Qué tamaño tienen tus sueños? Resulta curioso cómo, a medida que crecemos y nos envolvemos en nuestras responsabilidades de adulto, nuestras aspiraciones y deseos se van volviendo más pequeños, mucho más humildes.

Esto ocurre porque, poco a poco, nuestros entornos y las personas que forman parte de ellos nos determinan. Aún más, puede llegar un momento en que, entre lo que somos y lo que hacemos, se abra una gran disonancia.

Nada de esto nos agrada ni nos hace felices. Nuestras ilusiones se apagan y dejamos de soñar. Quizá por ello suele decirse a menudo que, cuando llega este momento, empezamos a envejecer de verdad.

No debemos permitir que esto ocurra. Soñar es como respirar. Alimentar planes y esperanzas es una necesidad vital, algo que nadie debe vetar o limitar.

Te proponemos reflexionar sobre ello.

Los sueños son el tejido de nuestra vida

Las personas no siempre solemos ser conscientes de nuestras necesidades vitales. Hay momentos en que acabamos en complejas encrucijadas donde olvidamos nuestras prioridades. Donde acabamos siendo cautivos del miedo.

Ahora bien, nuestra capacidad de superación y aprendizaje es inmensa. Lo creamos o no, estamos preparados genéticamente para hacer frente a las adversidades. De ahí, que los sueños deban ser siempre esos hilos dorados con los que tejer de esperanza nuestros senderos vitales.

Para darte un maravilloso ejemplo de afrontamiento y de conocimiento personal, queremos explicarte quiénes son los senoi. Esta tribu originaria de Malasia siempre ha suscitado un gran interés para psicólogos y antropólogos.

A continuación te explicamos su curiosa historia y su íntima unión con el mundo de los sueños.

Los senoi, la tribu que hace terapia de grupo para analizar los sueños

Los senoi son un pueblo de 60 000 personas que tiene una costumbre muy arraigada en su cultura. Cada mañana se reúnen en familia en una de sus cabañas de bambú. Son casas que se construyen en las alturas, para “tomar contacto con el cielo”.

  • Lo que hacen estas familias cada día es contarse los sueños y las pesadillas vividas durante la noche. Ahora bien, lejos de ver en esto un componente mágico o espiritual, lo que hay en realidad es una idea muy concreta: comprender las necesidades personales de cada miembro.
  • Asimismo, y por extraño que parezca, esto resulta tan útil y catártico, que apenas hay delincuencia en senoi. Tampoco hay depresiones o problemas mentales.
  • Los senoi piensan que en nuestros sueños se hallan nuestros miedos y ansiedades. Si los interpretamos, seremos capaces de conocernos mejor y de afrontar nuestras dificultades.

Además, disponen de unas técnicas muy curiosas para llevar a cabo estas interpretaciones. Son enfoques que tienen auténtico sentido. Estos serían algunos ejemplos.

  • Si sueñas que te caes por una montaña o que te hundes de pronto, significa que estás pasando una época de gran ansiedad. Para sentirnos mejor es conveniente visualizar, durante varias noches, antes de dormir, que caemos en un campo de flores, blando y mullido.
  • Cuando tenemos una pesadilla es necesario identificar qué hay detrás de esa amenaza. Porque todo monstruo o sombra es un temor personal que hay que gestionar.

Tal y como podemos ver, estas técnicas ancestrales de los senoi pueden servirnos de adecuada metáfora. Para ser felices es necesario conocer nuestros miedos y necesidades. Algo que, por curioso que parezca, puede hallarse escondido en nuestro mundo inconsciente.

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La presión de las mentes pequeñas sobre nuestra vida

Hablemos ahora de las mentes pequeñas. ¿Sabrías identificarlas? Podemos definirlas del siguiente modo:

  • Personas de pensamiento rígido y tradicional que no acepta los cambios.
  • Personalidades que proyectan en los demás sus propios miedos, anticipando lo peor.
  • Las mentes pequeñas presentan un tipo de personalidad acostumbrada a vetar libertades, a criticar y a apagar ilusiones.

Para las personas con este tipo de pensamiento y actitud, cualquiera de tus sueños podría considerarse una tontería.

De ahí, por ejemplo, que nos digan frases como:

“Tu tren ya ha pasado”, “eres demasiado mayor para esas tonterías”, “esos sueños son demasiado ingenuos y grandilocuentes”, o “eso que quieres no es para ti”.

Formas de alcanzar nuestras metas y sueños

  • Recuerda lo que mereces, no lo que te digan los demás que necesitas.
  • Confía en tu intuición y en el sentido común.
  • Si lo que eres y haces no te da la felicidad, solo existe una opción: propiciar un cambio.
  • Para alcanzar nuestros sueños hace falta que cada día demos un paso hasta ese objetivo.
  • Cualquier cambio, por pequeño que sea, te acercará hacia tus propósitos y te hará sentir mejor.
  • Quien pone cadenas en tus pies para impedir que vueles hasta tus sueños no te quiere ni te respeta.
  • Sé receptivo hacia todo lo que te envuelve para saber cuándo se abre tu mejor oportunidad.

No tengas miedo a los cambios. En ocasiones, una pequeña variación propicia por sí misma todo un maravilloso camino que descubrir.


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