Las estufas de inercia térmica -también conocidas como estufas de masa térmica o rocket stove- son conocidas sobre todo en los países más fríos por su alto rendimiento energético en comparación con las chimeneas convencionales. Pero cada vez más son una alternativa en nuestro país gracias a la bioconstrucción y a su elevada eficiencia que permite reducir el consumo energético y ahorrar costes. Pero ¿cuál es la clave? Mateu Ortoneda, especialista y autor del manual Construcción de estufas de mampostería, nos lo cuenta: “El secreto está en lograr que el humo salga lo más frío posible a la superficie y que el calor se quede en la estufa. Aquí radica su eficiencia”. Y para ello se debe acompañar al humo mediante un tiro con unas características especiales.

Estas estufas aprovechan mejor el calor porque lo acumulan y lo van propagando pausadamente, aunque ya no haya leña. Si además se acompaña de materiales como los morteros de arcilla se potencia este efecto por la inercia térmica de la propia arcilla y se aumenta el confort por su capacidad de regular la humedad relativa del ambiente. La imagen que acompaña este artículo corresponde a una estufa de masa térmica construida por Mateu Ortoneda en un taller y en la que se utilizan los morteros de arcilla ecoclay.

Ortoneda apunta que “la arcilla es básica. Los morteros regulan la humedad relativa del ambiente en la proporción exacta. Así contribuyen a que las viviendas sean más cálidas en invierno y más frías en verano. Una casa siempre será más agradable si se utilizan revocos de arcilla”. Y resume en tres las claves para apostar por las estufas de inercia térmica:

Dosifican el calor. La estufa guarda el calor y lo dosifica. 10 kilos de leña de roble tienen 4.000 kilocalorías, la clave está en aprovecharlo mejor que las estufas convencionales. Mejoran la calidad del aire. No emanan iones positivos a la atmósfera. Calor por radiación. El utilizado en bioconstrucción puesto que con menos temperatura se consigue un mayor confort.

Las estufas de inercia térmica se adaptan a cualquier estilo decorativo. Hay que tener en cuenta que se utiliza una tonelada de material para su construcción por lo que solo se pueden instalar en viviendas que soporten este peso. No es un sistema recomendable para casa de fin de semana, aunque hay opciones que permitirían su uso. Ortoneda recomienda por ejemplo el escudo térmico o la columna térmica.


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