Casi la mitad de la población europea sufre de sobrepeso u obesidad. Si no se llevan a cabo políticas que lo impidan, esta tendencia seguirá aumentando durante los próximos diez años.

Esta epidemia de sobrepeso que registra la población es el resultado de una combinación entre crisis de salud y desigualdad social. La obesidad crece mucho más entre la población con menos recursos económicos, mujeres y minorías étnicas.

El margen económico principal obstáculo para la salud pública

El consumo habitual y creciente de alimentos elaborados y bebidas carbónicas azucaradas está provocando una auténtica crisis de salud.

Mientras, la industria se deshace con facilidad de las normas a través de los grupos de presión, que finalmente se salen con la suya en beneficio del poder económico y por delante de la salud pública.

¿Sabes por qué no se acaban prohibiendo o regulando tantos productos demostradamente nocivos para la salud?

La respuesta es una vez más una cuestión de economía, de margen de beneficios de las empresas: los snaks y las bebidas carbónicas azucaradas mal conocidas como refrescos son los productos que más beneficios generan en la industria alimentaria.

A pesar de que numerosos estudios llevados a cabo por expertos científicos han demostrado la estrecha relación entre un consumo excesivo de azúcar con enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2, la industria alimentaria ha luchado vigorosamente contra toda legislación que tratara de limitar el consumo de ciertos productos azucarados y proteger así la salud del consumidor.

Entre corporaciones, multinacionales del sector alimentario y grupos de presión relacionados con la industria del azúcar, invierten anualmente 21,3 millones de euros para presionar a la Unión Europea y preservar sus privilegios ante su enemigo principal: la salud pública.

La industria utiliza todos los canales posibles para frenar una legislación que protegería la salud del ciudadano consumidor y que reduciría sus beneficios.

El azúcar se esconde en muchos productos industriales y genera obesidad

La salud lo primero.

Es necesario implantar una política cuyo objetivo sea la reducción del consumo de azúcar. Para ello sería necesario aplicar tasas especiales sobre una gran cantidad de productos que contienen azúcar añadido. Esto ayudaría al consumidor a elegir productos más sanos .

Nunca se registró tan elevado índice de consumo de alimentos elaborados. Los beneficios de la industria aumentan año tras año. Los productos elaborados resultan mucho más baratos que la fruta y la verdura. Para conseguir estos precios, la industria utiliza azúcar añadida, sal y grasa. Es la forma más sencilla y barata de hacer que sus productos se conserven durante largos periodos.

Al mismo tiempo, cada vez un mayor número de científicos muestran mediante sus estudios la evidencia: el azúcar juega un papel principal en el aumento de la obesidad, los problemas cardiovasculares,  la diabetes tipo 2 y varios tipos de cáncer en todo el mundo.

La industria conserva sus alimentos a base de azúcar añadido

El estudio “A spoonful of sugar” (Una cucharada de azúcar), revela cómo, a pesar de la evidencia científica que alerta de una galopante crisis de salud, la industria y sus grupos de presión están frenando e impidiendo una regulación efectiva sobre el azúcar en la Unión europea.

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