Los cálculos biliares son pequeños cristales duros dentro de la vesícula biliar que pueden ser tan pequeños como un grano de arena o tan grandes como una pelota de golf.

Se producen debido a muchos factores, principalmente a las alteraciones en los niveles de colesterol (una de las sustancias que contienen la bilis), la predisposición genética y los malos hábitos de vida.

Por lo general, el colesterol se disuelve y las sales biliares se encargan de evitar su precipitación; sin embargo, cuando hay un desequilibrio en sus niveles, este se solidifica y forma las piedras.

En otros casos, se forman por la destrucción de los glóbulos rojos de la sangre, lo cual desequilibra la bilirrubina y el calcio.

Haciendo a un lado su origen, se trata de una afección bastante grave que debe ser tratada cuanto antes. Entre sus síntomas se incluyen dolor abdominal, fiebre y constantes náuseas y vómitos.

La atención médica es primordial para determinar el tamaño de las piedras y el tratamiento más apropiado.

Sumado a esto, puedes tener en cuenta una serie de remedios naturales cuya composición nutricional evita su aparición o favorece su expulsión. ¡Descúbrelos!

Jugo y vinagre de manzana

Tanto el zumo natural de manzana como el vinagre contienen cantidades significativas de ácido málico y limonoide, dos sustancias que contribuyen a suavizar hasta las piedras biliares más difíciles.

Su alto contenido de fibra y antioxidantes disminuyen los niveles de colesterol en la sangre, un factor clave para prevenir su formación.

Ingredientes

  • 5 manzanas
  • 1 cucharada de vinagre de sidra de manzana (10 ml)

¿Cómo prepararlo?

  • Lava bien las manzanas, pásalas por la licuadora y extrae su zumo.
  • Agrégale la cucharada de vinagre de manzana y consúmelo en ayunas.
  • Tómalo durante un par de meses para eliminar los cálculos existentes o inclúyelo de forma regular en tu dieta como forma de prevención.

Jugo de pera

Esta deliciosa fruta contiene una buena cantidad de pectina, un tipo de fibra soluble en agua a la que se le atribuyen efectos protectores contra la formación de piedras en la vesícula.

Esta fibra participa en la eliminación del exceso de colesterol en la sangre, contribuyendo a evitar este trastorno y varias enfermedades cardiovasculares.

Ingredientes

  • 4 peras
  • ½ vaso de agua (100 ml)
  • 1 cucharada de miel de abejas (25 g)

¿Cómo prepararla?

  • Lava y trocea la pera para facilitar su licuado.
  • Añade medio vaso de agua tibia y procésalo por unos instantes.
  • Endulza con una cucharada de miel y consúmelo de inmediato.
  • Tómalo hasta tres veces al día, mínimo 4 veces a la semana.

Cúrcuma

Cúrcuma y jengibre

La cúrcuma es una especia con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que se ha valorado desde la antigüedad en el tratamiento de muchas enfermedades.

Incluirla de forma regular en la dieta elimina el exceso de sales, ácidos y colesterol, lo que contribuye a prevenir las piedras.

También se conoce como un buen desintoxicante, lo que es clave para remover los desechos del hígado y demás órganos depurativos del cuerpo.

Con fines medicinales se aconseja consumir hasta 150 mg con cada comida. Esta puede tomarse en suplemento o añadida a los platos.

Té de menta

Las hojas de menta contienen una sustancia activa llamada terpeno, que está relacionada con la reducción del tamaño de los cálculos biliares.

Sus aceites naturales aumentan el flujo de los jugos biliares, mejorando la digestión y creando un equilibrio en las sustancias que lo componen.

Ingredientes

  • 1 puñado de hojas frescas de menta
  • 2 tazas de agua (500 ml)

¿Cómo prepararlo?

  • Vierte las hojas de venta en una olla con dos tazas de agua y déjalas hervir a fuego lento durante 5 o 10 minutos.
  • Cuela las hojas de menta y consume el té tres veces al día.

Jugo de limón y aceite de oliva

Jugo de limón y aceite de oliva

El limón es un cítrico con un significativo aporte de vitamina C que ayuda a disolver los depósitos que dan lugar a las piedras en la vesícula.

Sus cualidades antioxidantes previenen infecciones en este órgano y favorecen la limpieza del hígado para impulsar su funcionamiento.

El limonoide, uno de los compuestos que produce de forma natural, ha dado excelentes resultados en la disolución de las piedras pequeñas.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de zumo de limón fresco (20 ml)
  • 1 cucharada de aceite de oliva (15 g)

¿Cómo prepararlo?

  • Mezcla el limón con la cucharada de aceite de oliva y consúmelo en ayunas durante 40 días.
  • Después de ese tiempo, descansa un par de semanas y retómalo.

Cualquiera de estos remedios se puede considerar un método preventivo contra este problema. Sin embargo, es primordial tener en cuenta que sus efectos dependen mucho de la dieta y demás hábitos.


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