¿Sabías que podemos utilizar el coco en su totalidad? Podemos bebernos su agua, rica en minerales, comernos su carne o elaborar leche vegetal y usar la pulpa para postres e, incluso, aprovechar la cáscara para la barbacoa.

Descubre en este artículo cómo utilizar y consumir el coco y disfrutar de este delicioso y medicinal alimento.

El agua de coco

Lo primero que vamos a hacer cuando tengamos un coco en las manos es observar las tres marcas redondas que tiene en un lado.

Si cogemos un cuchillo y apretamos en cada una de ellas, veremos que hay solamente una más blanda, la cual podemos presionar más fuerte para agujerear el coco. También podemos usar un sacacorchos.

Volcaremos el coco en un bol para que, por ese agujero,salga el agua que está en el interior. Es deliciosa y medicinal, y está lista para beberse.

Esta bebida es como un agua enriquecida, ya que contiene una gran cantidad de minerales como el calcio, el magnesio o el fósforo.

Además, es muy baja en grasas. La puede tomar cualquier persona, aunque los deportistas se han convertido en fanáticos de esta bebida.

Abrir el coco

Para abrir el coco necesitaremos un martillo o un objeto contundente similar y un poco de fuerza y destreza.

Lo agarraremos con fuerza y, sin apoyarlo en ninguna mesa, y lo empezaremos a golpear (golpes secos) por el centro, girándolo hasta que veamos por dónde se va agrietando. Una vez se agriete ya será más fácil golpearlo y que se abra.

Para que sea más fácil sacar la carne podemos cortar las dos mitades también por la mitad con el mismo martillo.

Para sacar la pulpa lo haremos con un cuchillo, pasando la punta por entre la carne y la cáscara y haciendo un poco de palanca. Debemos vigilar que no se nos resbale el cuchillo.

Leche de coco casera

La carne de esta fruta es deliciosa y a muchas personas les gusta comérsela directamente, con el placer de estar consumiendo un alimento fresco y muy sano. No obstante, con la pulpa de un solo coco podemos preparar más de un litro de leche de coco.

Para ello introduciremos los trozos de la pulpa en una batidora con un litro o litro y medio de agua, según si queremos una bebida más densa o ligera. El agua debe estar bastante caliente para poder extraer mejor los aceites.

Batiremos la pulpa durante un minuto. La dejaremos reposar diez minutos y volveremos a triturar.

La bebida restante la colaremos y obtendremos una leche vegetal cremosa, suave y deliciosa que es excelente como alternativa a la leche de vaca y a otras bebidas vegetales.

leche de coco

¿Qué hacemos con la pulpa que sobra?

No podemos desperdiciar todo el coco que nos ha sobrado, y que contiene una gran cantidad de fibra. Podemos añadirlo a jugos y batidos, o incluso a salsas para la pasta o el arroz.

También podemos usarlo como si fuera harina, para preparar bizcochos y galletas, combinándolo con las harinas habituales de las recetas.

Por último, podemos preparar deliciosos coquitos, mezclando la pulpa de coco con huevos y azúcar hasta obtener una masa que podamos usar para preparar bolitas, que hornearemos durante 15 minutos a 170 ºC.

Hasta la cáscara

No desperdicies ni siquiera la cáscara, ya que tenemos dos propuestas ecológicas para usarlas:

  • Si cortas la cáscara solamente por la mitad, las dos partes te servirán como originales macetas para tus plantas. Estos recipientes te pueden servir para organizar muchos objetos de manera diferente.
  • La cáscara de coco también es excelente para quemar en barbacoas, ya que hace mucha llama y, además, es totalmente natural.

cáscara de cocoOtros productos

Hoy en día también podemos encontrar el conocidísimo aceite de coco, un alimento muy beneficioso para la salud que se usa también con excelentes fines cosméticos. No obstante, el proceso de elaboración es un poco más complicado.

Además, al tomar la leche de coco casera ya estamos ingiriendo los ácidos grasos presentes en la pulpa.

También se está comercializando el azúcar de coco, una alternativa para endulzar que no solamente no es dañina, como el azúcar, sino que es beneficiosa para la salud, igual que la estevia o la miel de abeja.


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