Por Romina López, divulgadora científica para la educación, Centro Regional Fundación CEQUA

Transir el conocimiento acerca del patrimonio natural presente en nuestro terorio es de suma relevancia si queremos como sociedad igar los impactos que las actividades humanas generan sobre la Antártica. Su geografía, principales especies vegetales y animales, factores bióticos y abióticos que condicionan la presencia de numerosos organismos adaptados a bajas temperaturas, como también la vulnerabilidad a la que se exponen frente al daño ocasionado por el efecto antrópico; son temas que debemos abordar con la comunidad, en especial con nuestros niños.

Explicarles que no solo las acciones directas como la caza de cetáceos, el derrame de hidrocarburos u otros impactos, ponen en peligro el ecosistema presente en el continente antártico, sino que también es posible de manera indirecta, mediante nuestra incidencia en el cambio climático. Las acciones humanas provocan un incremento en las concentraciones de gases responsables del efecto invernadero (vapor de agua, dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido roso (N2O)), por lo que desencadenarían cambios también en los ecosistemas antárticos.

De igual forma, artículos científicos avalan que el rápido aumento de la temperatura global durante los últimos dos siglos se debe principalmente al aumento de CO2, por lo que el efecto antrópico podría ser atribuible a este aceleramiento. Lo anterior se ve reforzado por el Panel de Expertos sobre Cambio Climático de Naciones Unidas, IPCC, quienes manifiestan que la acción antrópica tiene una responsabilidad indiscutible en el problema y cuyos impactos se observan en la actualidad. Por esta razón, urge tomar decisiones a fin de reducir a nivel mundial las emisiones de gases de efecto invernadero, como lo acordado en el tratado de Paris en diciembre del año 2015, del cual nuestro país se adhiere al compromiso.

Por lo tanto el rol de la educación ambiental se considera fundamental, ya que si creamos consciencia de la repercusión de nuestras acciones sobre el ambiente, y enfatizamos que nuestro actuar inadecuado sumado al de muchas personas puede generar un impacto negativo sobre este, entonces la comunidad será capaz de asimilar la dimensión del problema. Así, una vez profundizado lo anterior nuestros niños serán capaces de relacionar por ejemplo que: el aumento de la temperatura del aire y del nivel del mar, el cambio en la dirección de los vientos, el adelgazamiento y desprendimiento de hielos en los últimos años en el continente blanco, son manifestaciones del planeta frente a malas prácticas ambientales de la población mundial.

El contribuir con la difusión en el cuidado y valoración de nuestros recursos naturales, es la misión educativa que contempla nuestro Centro Regional Fundación CEQUA. En consecuencia, el promover acerca de la protección de la mayor reserva de agua dulce en el planeta (correspondiente al 80%) albergando además una alta biodiversidad de especies, de las cuales la mayoría de estas se encuentran asociadas a ecosistemas marinos. Lo anterior, nos resulta de suma importancia e insta a nuestra línea de trabajo a continuar investigando acerca de las variaciones climáticas, para así poder dar respuesta a la incertidumbre global de cómo enfrentar el cambio climático y abordarlo con la comunidad. @prensaantartica

Fuente: https://prensaantartica.com/2016/09/10/educacion-ambiental-una-herramienta-eficaz-para-la-sostenibilidad-del-continente-antartico/