Si estás buscando una manera sencilla, económica y natural de desmaquillarte, te presentamos una alternativa para la que solamente necesitarás un aceite vegetal, agua caliente y una toallita.

Descubre en este artículo una forma de desmaquillarte que, a la vez, cuida, hidrata y limpia la piel de tu cutis en profundidad.

Desmaquillarte sin tóxicos

Cada vez hay más mujeres que están sustituyendo sus productos de cosmética e higiene convencionales por alternativas a base de ingredientes naturales.

Estos no tienen sustancias perjudiciales como los parabenos o las parafinas y otros derivados del petróleo.

El motivo es que, a través de los poros de la piel, nuestro organismo absorbe esas sustancias, las cuales llegan al torrente sanguíneo. Muchas de ellas ya han sido relacionadas con algunos trastornos de salud.

¿Por qué correr ese riesgo si hay alternativas naturales? El problema es que los productos más saludables y ecológicos suelen ser bastante más caros.

Por esta razón, muchas personas optan cada vez más por cosmética casera, elaborada con ingredientes sencillos pero muy beneficiosos. En este artículo te proponemos desmaquillarte de la manera más sencilla, casera y natural.

Limpiar el cutis cada día

Tanto si te maquillas como si no, debes saber que es fundamental limpiar la piel del rostro de manera regular para eliminar las células muertas, prevenir impurezas y mejorar la regeneración de la piel.

Esto nos permitirá lucir un cutis luminoso pero sin brillos, firme, homogéneo y sin arrugas.

Este método natural que te proponemos te permite quitarte el maquillaje pero también limpiar el cutis, a la vez que lo hidrata en profundidad. Notarás una gran sensación de bienestar justo después de realizarlo y ya no querrás cambiarlo por ningún otro.

¿Qué necesitas?

Qué necesitas

Para desmaquillarte de este modo solamente necesitas tres ingredientes:

  • Un aceite vegetal de buena calidad, adecuado para tu tipo de piel.
  • Una toallita pequeña. Necesitarás varias ya que se recomienda usarla una única vez y después lavarla. Puedes tener 4 o 5 e irlas lavando en la lavadora.
  • Agua caliente.

La combinación de agua caliente y aceite es lo que permite limpiar la piel en profundidad y quitar cualquier tipo de maquillaje, ya que se necesita humedad y una base grasa.

El aceite, además, te permite hidratar la piel sin tener que hacer más pasos. Además, la piel no nos va a quedar demasiado grasa, sino en el punto exacto.

Para ello es imprescindible elegir bien el aceite más adecuado para nuestro tipo de piel. 

¿Cuál es tu tipo de piel?

Maquillaje

¿Sabes cuál es tu tipo de piel? La mayoría de las mujeres no tienen una piel normal.

Además, puede ir cambiando con la edad, el momento o las épocas del año, por lo que es muy importante ir adaptando el aceite que usemos para que sea el adecuado.

Al principio tal vez tendremos que probar con varios hasta encontrar el aceite o la mezcla que nos deje la piel estupenda.

Por este motivo es recomendable comprar, al principio, frascos de aceite pequeños. Si alguno no es el adecuado podemos usarlo para hidratarnos el cuerpo después de la ducha.

  • Piel seca: Aceite de oliva, aceite de almendra, aceite de aguacate, aceite de sésamo.
  • Piel mixta o normal: Aceite de ricino, aceite de jojoba, aceite de germen de trigo, aceite de coco.
  • Piel grasa: Aceite de ricino, aceite de coco, aceite de jojoba.
  • Piel madura: Aceite de oliva, aceite de rosa mosqueta, aceite de albaricoque, aceite de aguacate, aceite de semillas de uva.
  • Piel sensible o atópica: Aceite de jojoba, aceite de semillas de uva, aceite de rosa mosqueta.
  • Piel con acné: Aceite de coco, aceite de jojoba.

Cómo y cuándo hacerlo

El mejor momento para desmaquillarte es por la noche, antes de acostarte. No obstante, si lo necesitas puedes hacerlo también por la mañana.

Se realiza del siguiente modo:

  • Sobre la piel seca, nos aplicaremos el aceite por todo el rostro, masajeándolo con suavidad.
  • Lo dejaremos actuar entre 2 y 10 minutos.
  • Mojaremos la toalla en agua caliente, pero que no queme, la escurriremos y retiraremos el aceite con ella.
  • La usaremos mientras esté caliente, para que se abran bien los poros.
  • Lo repetiremos un par de veces.
  • Notaremos que quedará una fina capa de aceite en la piel, pero en ningún caso grasa, que será ideal para hidratarla.


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