La gerbera o margarita africana es una planta herbácea de uso ornamental en jardinería. Las especies que componen este género son muy usadas en jardinería por la gran cantidad de flor que producen. Originaria de África se puede cultivar con éxito en cualquier área de clima cálido o templado. El cultivo de la gerbera tiene gran importancia en la floristería profesional pues hay como una veintena de colores entre las flores de este género.

Además de por su color destaca también por ser flores de larga duración tras el corte, más de una semana. Aunque son plantas que florecen durante todo el año, en condiciones de clima favorables, el pico de la floración se produce en primavera-verano.

La gerbera se siembra en primavera o verano y como es una planta muy rústica se adapta a casi cualquier tipo de suelo, incluso los más pobres. Ello no quita que si le ofrecemos un suelo rico en materia orgánica la planta lo va a agradecer. Como también agradecerá que nos preocupemos por el drenaje del mismo, un suelo arenoso o mezclar arena en el sustrato le va perfecto.

el-cultivo-de-la-gerbera-02

El suelo debe mantenerse siempre ligeramente húmedo pero sin excesos. Si cultivamos nuestra gerbera en maceta es importante que en invierno no le dejemos agua en el plato de debajo de la maceta. El mejor lugar, si vivimos en un clima cálido o templado, será uno en el que tenga algo de sombra ya que el sol directo durante mucho tiempo no le sienta nada bien. Cuando cultivamos la gerbera en un clima frío veremos que la planta pierde las hojas en invierno pero no supone ningún problema ya que volverán a brotrar en primavera.

el-cultivo-de-la-gerbera-04

La fertilización es importante para la producción de flor de la gerbera. Usaremos una formulación NPK con alto contenido de fósforo. En la época de lluvias hay que vigilar el encharcamiento de agua cerca de la planta. Los hongos la atacarán entonces con saña. También hay que mantener la planta libre de flores y ramas marchitas para prevenir la aparición de hongos.


Fuente