La Euphorbia milii es una planta de la familia Euphorbiaceae originaria de Madagascar. Su uso está muy extendido en jardinería como planta ornamental. Debido a las numerosas espinas que cubren sus tallos recibe nombres como corona de espinas y espina o espinas de Cristo.

Es una planta de crecimiento arbustivo que alcanza una altura de 1-1,5 metros. Sus tallos están muy ramificados y cubiertos por completo de espinas de hasta 2,5 cm de longitud. Las hojas se concentran en el extremo de los tallos así como las flores reunidas en pequeños racimos. Las flores destacan por las llamativas brácteas de color rojo, amarillo o naranja según el cultivar de que se trate.

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La planta produce un látex extremadamente tóxico aunque no suele haber ningún peligro con niños o mascotas pues las espinas los mantendrán alejados. De todos modos hay que tenerlo en cuenta pues sus verdes hojas carnosas son muy llamativas así como las flores.

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Hay que tener pues la precaución de lavarse bien las manos tras manipular la planta. Crece bien en cualquier clima aunque no tolera las heladas. Necesita mucho sol para prosperar y un suelo fértil más un riego regular. De todas maneras tolera bastante bien la sequía y los suelos pobres. La humedad ambiente debe ser relativamente baja y por supuesto no soporta los encharcamientos.

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Se puede propagar fácilmente en invierno por medio de esquejes. Los cuales hay que tomar de los extremos distales de los tallos, lavar el látex y dejar que sequen durante unas 24 horas antes de plantarlos. Con todo lo dicho es conveniente que uséis unos guantes fuertes al manipular esta planta para protegeros de las largas espinas y el peligroso látex.


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