Según datos de la Subsecretaría de Turismo, 5,6 millones de turistas visitaron Chile en 2016, mientras que para este 2017 se proyecta la llegada de 6,4 millones de turistas extranjeros. En este sentido, el incremento de visitantes supone un desafío en cuanto al desarrollo turístico respetando el medioambiente.

Precisamente, la Organización Mundial del Turismo decidió que este 2017 sea el año designado especialmente para promocionar el Turismo Sustentable. ¿Qué entendemos por este concepto?

Cuidar el lugar donde se va a vacacionar, respetar el patrimonio de las diversas civilizaciones y promover la comprensión entre los diferentes pueblos existentes, son algunas de las principales actividades de lo que se entiende por Turismo Sustentable.

“El turismo tiene aspectos positivos y negativos, ya que es una de las industrias más grandes del mundo y, a la vez, es una de las que más dañan el medioambiente. Por lo tanto, es muy importante generar conciencia turística y generar trabajos colaborativos para invadir lo menos posible la naturaleza, sobre todo cuando realizamos actividades como el Turismo Aventura, Eco turismo, etc. Si no tenemos políticas claras, corremos el riesgo de sobreexplotar los recursos turísticos, destruir el paisaje y alterar los ecosistemas”, afirma María Teresa Cagalj, jefa de la carrera de Ingeniería en Gestión Turística de la Universidad del Pacífico.

Respecto a cómo llevar a cabo un turismo sustentable en nuestro país, la académica señala:

“Para desarrollar un turismo sustentable es necesario abordar tres ámbitos, los que constituyen la estructura base a partir de la cual se desprenden los planes de acción y pautas a seguir: económico, sociocultural y ambiental. Los responsables de velar por el desarrollo sustentable del turismo son todos los actores de la actividad, es decir, autoridades, empresarios, residentes, visitantes y, en general, todas las personas involucradas en el desarrollo y la operación de las actividades turísticas. Cada destino puede elaborar de manera participativa un breve código de conducta que oriente al turista sobre cómo hacer de su visita una experiencia positiva para todos”.

Por último, la profesional advierte sobre algunos elementos negativos de la actividad turística que hay que evitar en el desarrollo de un turismo sustentable para nuestro país.

“Entre los efectos negativos del turismo se encuentran el incremento del consumo de suelo, agua y energía, la destrucción de paisajes al crear nuevas infraestructuras y edificios, el aumento de la producción de residuos y aguas residuales, la alteración de los ecosistemas, la introducción de especies exóticas de animales y plantas, la inducción de flujos de población hacia las zonas de concentración turística, la pérdida de valores tradicionales y de la diversidad cultural, el aumento de la prostitución (turismo sexual), el tráfico de drogas y las mafias, más incendios forestales y un aumento de los precios que afecta a la población local, que a veces pierde la propiedad de tierras, casas, comercios y servicios”, finalizó.

Para lograr este desarrollo, nosotros como turistas también tenemos la obligación de que nuestra actividad sea responsable y en armonía con nuestro entorno.



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