La Stapelia hirsuta es una planta de la familia Apocynaceae y su espacio natural se encuentra en el Sur de África. Crece en lugares secos y en terrenos pedregosos y bien drenados. Se trata como podéis apreciar de una planta suculenta que se adorna con una espectacular floración. En los macizos y rocallas es un elemento a tener en cuenta combinada con otras plantas similares.

Es tremendamente adaptable tolerando bastante bien el frío y los climas húmedos. Pero no hay que quedarse solamente con sus fantásticas flores, los tallos carnosos de unos 20 cm de longitud y con cuatro filos dentados nos recuerdan tremendamente a algunos cactus. Aunque hay que tener en cuenta que ésta planta no es una cactácea.

Aunque la planta no alcanza mucha altura como hemos dicho si que abarca bastante terreno pues puede llegar a medir 2 metros de diámetro. Obviamente también se puede cultivar en maceta y limitar ese excesivo crecimiento si la cultivamos en el suelo y no nos interesa que se expanda tanto.

Los botones florales son verdes y de forma piramidal y cuando se abren desarrollan estas llamativas flores estrelladas de bordes pilosos. Cuando está florida no es una planta muy adecuada para tener en interior pues sus flores tienen un aroma un tanto desagradable que además atrae a insectos como las moscas, los escarabajos y otros. El periodo de floración comienza a finales de verano y se alarga solamente hasta el otoño.

Para su cultivo escogeremos una localización soleada y un suelo fértil. Puede soportar perfectamente un poco de sombra por la tarde, que por cierto no le irá nada mal, sobre todo en verano, si vivimos en una zona geográfica de clima cálido. El terreno debe contar con buen drenaje y ser rico en materia orgánica. Los riegos, aunque espaciados, deben ser regulares. En las zonas de clima templado será conveniente guardar la planta dentro de casa durante el invierno.

Cada dos años hay que transplantarla para que no pierda vigor y siga creciendo correctamente. Se reproduce por semillas y también por esquejes y división. Una planta, esta Stapelia hirsuta, que puede ser ideal para añadir algo de volúmen y color a un jardín xerófilo.


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