Las quemaduras son lesiones muy dolorosas que pueden darse en diferentes grados de gravedad. Algunas tardan mucho tiempo en curarse y requieren atención médica para tratar el tejido dañado.

Las más comunes son de tipo superficial y están causadas por la exposición prolongada al sol o algún accidente casero por el contacto con alguna fuente de calor.

Estas últimas son más leves y las podemos tratar con una serie de remedios caseros que nos permiten nutrir la piel para acelerar su proceso de recuperación.

Si bien puede que este proceso se tome algunos días, es muy importante apoyarlo para que no queden marcas o antiestéticas cicatrices.

Teniendo en cuenta que muchos desconocen cómo aliviarlas, a continuación revelamos los 6 mejores tratamientos para aliviarlas.

1. Aceite esencial de lavanda

El aceite esencial de lavanda cuenta con propiedades analgésicas y antibacterianas que nos permiten proteger la piel cuando sufre alguna quemadura menor.

Su aplicación reduce la sensación de ardor y contribuye a reparar el tejido dañado para evitar el desarrollo de cicatrices grandes.

¿Cómo utilizarlo?

  • Adquiere aceite esencial de lavanda puro y aplícalo sobre la piel quemada con un suave masaje.
  • Si lo consideras más conveniente, puedes frotarlo con la ayuda de un paño.
  • Úsalo dos veces al día, hasta aliviar la quemadura.

2. Miel de abejas

La miel de abejas es uno de los mejores ingredientes para apoyar la restauración de la piel ante quemaduras y otros tipos de lesiones.

Esta no solo sirve para desinfectar la zona afectada, sino que cuenta con sustancias hidratantes que evitan que la piel pierda sus aceites naturales.

Su riqueza en antioxidantes favorece la regeneración celular y reduce el riesgo de quedar con marcas.

¿Cómo utilizarla?

Es muy importante cerciorarse que la miel de abejas sea de la mejor calidad, ya que es la única forma de aprovechar estas bondades.

  • Aplícala con un vendaje sobre el área afectada y déjala durante dos o tres horas.
  • Pasado este tiempo, renueva el vendaje con miel fresca y repite el tratamiento hasta curar la piel.

3. Vinagre de manzana

Vinagre de manzana

Las propiedades antisépticas y astringentes del vinagre de manzana son un buen tratamiento para lesiones cutáneas leves.

Su aplicación ante una quemadura superficial evita el desarrollo de infecciones y calma la irritación y el dolor.

¿Cómo utilizarlo?

  • Diluye a partes iguales vinagre de manzana con agua helada y aplícalo sobre la quemadura con la ayuda de un paño o una botella con atomizador.
  • Repite el tratamiento cada tres horas, los días que sean necesarios para mejorar el estado de la piel.
  • Por ningún motivo apliques el vinagre sin diluir porque puede resultar agresivo.

4. Jugo de cebolla

La cebolla es un antibiótico y cicatrizante natural que permite curar varias afecciones de la piel, incluyendo las quemaduras.

El jugo que contiene es rico en compuestos azufrados y antioxidantes, los cuales disminuyen el dolor y la irritación.

También reduce la formación de ampollas y protege la piel ante las bacterias que le pueden ocasionan infecciones.

¿Cómo utilizarlo?

  • Pasa una cebolla fresca por un extractor de jugos y utiliza el líquido como tratamiento para la piel dañada.
  • Aplícalo con la ayuda de un paño limpio o frótalo con un suave masaje con las palmas de las manos.

5. Patata cruda

Patata cruda

Las propiedades antiinflamatorias y calmantes de la patata cruda se han utilizado para muchas afecciones del tejido cutáneo.

Esta puede reducir la presencia de ojeras y bolsas, y también funciona para acelerar la recuperación de la dermis quemada.

¿Cómo utilizarla?

  • Pela una patata y córtala en varias rodajas. A continuación, aplícalas con cuidado sobre las quemaduras, asegurándote de que el zumo hace contacto con la piel.
  • Lo idóneo es repetirlo varias veces al día para lograr mejores resultados.

6. Tomate

La pulpa de tomate actúa como un refrescante sobre la piel afectada y, gracias  sus antioxidantes, promueve la regeneración celular para evitar cicatrices o manchas.

Su acidez disminuye el dolor, evita la formación de ampollas y calma la irritación.

¿Cómo utilizarlo?

  • Corta unas cuantas rodajas de tomate fresco y aplícalas sobre la piel quemada.
  • Déjalas actuar durante 20 minutos y enjuaga con agua fría.
  • Puedes complementar el tratamiento con la ingesta del zumo.

Para concluir, cabe recordar que lo idóneo es elegir tan solo alguno de los remedios aquí citados, ya que la combinación de varios puede tener reacciones no deseadas.

Si la quemadura es de gravedad solicita ayuda profesional para su adecuada recuperación.


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