Algunas personas sienten que su piel se reseca o irrita al usar determinados jabones convencionales.

Por este motivo, una buena alternativa consiste en preparar en casa un jabón de aloe vera y aceite de oliva que nos ayudará a mantener la propia hidratación de la piel a la vez que la limpia de impurezas.

Descubre en este artículo cómo preparar este jabón que sirve para las manos, el cuerpo y la cara.

¿Qué nos aporta el aloe vera?

El aloe vera, también conocido como sábila, es una planta cuyas hojas contienen una pulpa gelatinosa con muchas propiedades para la salud, tanto si la consumimos como si la aplicamos sobre la piel.

Debido a sus propiedades calmantes, antioxidantes, antiinflamatorias y regenerantes son muchos los productos cosméticos que contienen gel de aloe vera.

Además, nos ayuda a mantener la hidratación natural de la piel sin engrasarla, por lo que es la opción ideal para cuidar las pieles mixtas, grasas y con acné.

Sus virtudes lo convierten en el ingrediente favorito para muchos geles y champús.

Muchas personas ya han optado por tener una planta de aloe vera en el balcón, ya que no requiere muchos cuidados y nos ofrece un remedio rápido y eficaz para quemaduras, heridas, etc.

Ventajas de preparar el jabón de aloe

Cada vez más gente se anima a preparar sus propios productos de higiene y cosmética en casa ya que, de este modo, pueden elegir y personalizar los ingredientes e ir probando diferentes fórmulas, a ver cuál es la más adecuada para su piel.

Además, elaborar estos productos en casa también nos permite prescindir de algunos ingredientes que no son beneficiosos para nuestra piel ni para nuestra salud, como perfumes sintéticos, sulfatos, parabenos, etc.

El jabón de aloe vera es una receta adecuada para todo tipo de pieles, por lo que lo podrá usar toda la familia. No obstante, podemos atrevernos a darle diferentes matices con algunos aceites esenciales.

¿Qué ingredientes necesitamos?

Qué ingredientes necesitamos

  • 1 taza de aceite de oliva o de coco (220 g)
  • 3 cucharadas de sosa cáustica (30 g)
  • 6 ½ cucharadas de agua destilada (65 ml)
  • 3 cucharadas de aloe vera (fresco o envasado) (45 g)
  • 15 gotas de aceite esencial (optativo)

¿Qué utensilios necesitaremos?

  • Un molde para jabón, o bien la base de una botella de plástico.
  • Gafas de protección para manipular la sosa cáustica.
  • Batidora de mano.
  • Cazuela.
  • Recipiente de cristal.
  • Cuchara de madera.

¿Cómo lo elaboramos?

Cómo lo elaboramos

  • Nos pondremos las gafas y, con mucha precaución, colocaremos el recipiente de cristal en el fregadero.
  • Echaremos en el recipiente, primero, la sosa cáustica y, después, el agua destilada.
  • Tendremos cuidado para evitar salpicaduras.
  • Como este proceso genera vapores, lo dejaremos enfriar.
  • Ventilaremos la cocina o el lugar donde estemos.
  • A continuación pondremos el aceite de oliva o de coco en un cazo, a fuego lento y, cuando esté un poco caliente, a unos 40 ºC, lo apartaremos del fuego, lo mezclaremos con mucho cuidado con la sosa cáustica y lo batiremos bien.
  • Debemos tener cuidado, una vez más, para evitar salpicaduras.
  • Lo batiremos hasta que tenga la consistencia de un gel.
  • En este momento, y sin esperar a que se enfríe, añadiremos el aloe vera y los aceites esenciales, y mezclaremos bien.
  • Introduciremos esta mezcla en el molde y lo cubriremos con una toalla para que mantenga el calor y se lleve a cabo el proceso de saponización.
  • Lo dejaremos reposar hasta que se enfríe, entre 12 y 24 horas.
  • Una vez frío ya lo podremos desmoldar.
  • Lo mantendremos en un lugar fresco y seco para que se endurezca y madure, entre un mes y medio y dos meses.

Precauciones

Recomendamos manipular la sosa cáustica con mucha precaución, y evitar que haya niños o mascotas cerca.

Siempre usaremos gafas de protección, e incluso mascarilla y guantes, debido a que es un material muy corrosivo.

Si en algún momento nos cayera sobre la piel aplicaremos de inmediato un poco de vinagre.

Jabón de glicerina y aloe

Una opción más sencilla para preparar un jabón de aloe vera consiste en comprar un jabón de glicerina, calentarlo al baño María hasta que se derrita, y mezclarlo en ese momento con el aloe vera.

A continuación lo dejaremos enfriar de nuevo en el molde que elijamos y ya tendremos listo nuestro jabón de glicerina y aloe vera.


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