La mayoría de las personas han experimentado, al menos una vez en su vida, una incómoda sensación de quemazón en la boca del estómago y la garganta.

Para muchos se trata de una simple reacción a determinados alimentos, mientras que otros lo padecen como un trastorno crónico y difícil de controlar.

Esta condición se conoce como gastritis y sus síntomas se producen por la inflamación del revestimiento o mucosa estomacal, la cual tiene la función de proteger contra la acidez de los jugos gástricos.

Este debilitamiento aumenta el riesgo de padecer úlceras y otras molestias digestivas como el dolor, la inflamación y el reflujo ácido.

Los pacientes diagnosticados con esta enfermedad deben cambiar su estilo de vida y mejorar sus hábitos de alimentación.

Si bien existen muchos fármacos que pueden calmar sus síntomas, lo mejor es elegir las opciones naturales para no correr el riesgo de padecer efectos secundarios.

Por fortuna, muchos ingredientes de origen orgánico están llenos de propiedades que aceleran la recuperación de este problema.

Entre estos nos encontramos con el prodigioso gel de aloe vera y la miel de abejas, que juntos hacen la combinación perfecta para aliviar en poco tiempo este tipo de molestias.

Remedio de aloe vera y miel para combatir la acidez y la gastritis

El cristal de aloe vera se puede integrar con facilidad con la miel de abejas para dar como resultado un tratamiento natural contra los síntomas derivados de la gastritis.

Como no queremos que te queden dudas sobre sus bondades, a continuación te damos detalles de cada uno de los ingredientes.

Beneficios del aloe vera

La planta de aloe vera, específicamente su gel, se ha valorado desde hace cientos de años por su capacidad para disminuir la inflamación y controlar los procesos digestivos.

Cuenta con una sustancia llamada aloína, que ejerce un suave poder laxante para facilitar la expulsión de los desechos acumulados en el intestino.

Los mucílagos, un compuesto activo contenido en el aloe, recubren y protegen la mucosa gástrica para calmar las úlceras, la inflamación y el exceso de acidez.

Su acción cicatrizante no solo beneficia la piel sino que también estimula la regeneración de la mucosa alterada.

También tiene un efecto alcalino que regula el pH del estómago para calmar la acidez y la sensación de ardor.

Beneficios de la miel

La miel de abejas es un producto valorado por su poder energético y múltiples aplicaciones medicinales.

Es rica en glucosa y fructosa, dos monosacáridos que se absorben con facilidad en la mucosa intestinal para proporcionar energía.

Es una fuente natural de fibra, vitaminas y minerales que apoyan la digestión y disminuyen la hinchazón.

Se desconoce con exactitud cuáles son sus activos que calman la gastritis, pero algunos expertos sugieren que se debe a su capacidad para destruir los patógenos que ocasionan la enfermedad.

¿Cómo preparar este remedio natural de aloe vera y miel de abejas?

Cómo preparar este licuado de aloe vera

La combinación de aloe vera con miel de abejas es un remedio alternativo que permite calmar la gastritis y la inflamación sin necesidad de recurrir a medicamentos convencionales.

Este no solo disminuye la sensación de ardor abdominal, sino que regula el pH estomacal y previene las lesiones causadas por el exceso de jugos gástricos.

Ingredientes

  • 1 ½ vaso de agua (300 ml)
  • 3 cucharadas de gel de aloe vera (45 g)
  • 1 cucharada de miel de abeja (25 g)

Preparación

  • Lo primero que tienes que hacer es cortar la hoja de aloe vera para extraerle el gel que contiene en su interior.
  • Antes de abrirla, déjala sumergida en agua para que elimine un líquido rojo que no se necesita. Luego, usa una cuchara para facilitar la extracción del cristal.
  • Cuando tengas la cantidad necesaria de aloe vera, llévalo a la licuadora y mézclalo con la miel de abejas y el agua.
  • Procesa todo por unos instantes y asegúrate de que quede homogéneo.
  • La cantidad que se obtiene puede dividirse para dos o tres tomas.

Modo de consumo

  • Ante los primeros síntomas de gastritis, bebe medio vaso del licuado, dos veces al día.
  • Como método preventivo puedes ingerir medio vaso después de una comida demasiado copiosa.
  • Ten en cuenta que no debes tomar más de la cantidad recomendada porque su efecto laxante puede producir reacciones no deseadas.

Si ingieres este remedio y adoptas una alimentación balanceada podrás lograr una mejora en cuestión de semanas.

Trata de mantener tus buenos hábitos para que no se convierta en un trastorno recurrente.


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