La lactancia materna es una de las experiencias más bonitas que puede tener una mujer durante su vida.

Sin embargo, también puede convertirse en un tema doloroso, sobre todo cuando se desarrollan algunas lesiones en los pezones.

Si bien es la mejor forma de alimentar y nutrir a los bebés, algunas sienten incomodidad por las grietas que se van formando en sus pechos.

Esto puede originarse por la manera en que el pequeño succiona la leche, pero también por la falta de hidratación y cuidados de su delicada piel.

Lo más preocupante es que el proceso de curación y cicatrización suele dificultarse, dado que no se pueden utilizar medicamentos en la zona y se debe seguir amamantando.

Por suerte, existen algunas soluciones de origen natural que, sin afectar la alimentación del bebé, pueden acelerar su recuperación, calmando la inflamación y la sensibilidad.

En esta ocasión queremos revelar las 7 mejores para que no dejes de usarlas cuando te aqueje este problema.

1. Leche materna

Por paradójico que parezca, la leche materna es uno de los mejores remedios naturales para calmar el dolor y los sangrados ocasionados por los pezones agrietados.

Sus propiedades antibacterianas y curativas disminuyen la inflamación, previenen las infecciones y promueven la reparación de la piel.

¿Cómo utilizarla?

  • Sumerge un trozo de algodón en leche materna y frótalo con cuidado sobre los pezones.
  • Deja que se seque al aire libre y repite su uso después de amamantar.

2. Caléndula

La caléndula tiene propiedades antibacterianas, analgésicas y antiinflamatorias. Así, tras ser aplicada de forma tópica, calma el dolor y la hinchazón.

Además, apoya la reparación de la delicada piel que recubre los pezones y, de paso, controla el crecimiento de las bacterias.

¿Cómo utilizarla?

  • Aplasta varias flores de caléndula hasta obtener una pasta espesa y aplícala sobre la zona afectada.
  • Espera que se seque y enjuaga con agua tibia.
  • Úsala 2 o 3 veces al día.

3. Aceite de árbol de téAceite de árbol de té

Las propiedades antimicrobianas y antifúngicas del aceite esencial de árbol de té pueden ayudar a aliviar las lesiones en los pezones.

Su uso regular hidrata la piel seca y, en poco tiempo, acelera su curación.

¿Cómo utilizarlo?

  • Pon un par de gotas de aceite esencial de árbol de té en medio vaso de agua tibia y, con ayuda de un algodón, frótalo con cuidado sobre los pezones agrietados.
  • Deja que se seque de forma natural y repite su uso 2 o 3 veces al día.
  • En caso de piel demasiado seca, combina el aceite con aceite de oliva y frótalo hasta que se absorba.

4. Aceite de coco

El prodigioso aceite de coco tiene compuestos hidratantes y reparadores que contribuyen a aliviar la piel inflamada y agrietada de los pezones.

Sus ácidos grasos de cadena media, sumado a sus antioxidantes y agentes antimicrobianos, protegen esta área delicada mientras alivian el dolor.

¿Cómo utilizarlo?

  • Toma una pequeña cantidad de aceite de coco orgánico y frótalo con suaves masajes sobre los pezones.
  • Asegúrate de que absorbe bien y repite su uso 2 veces al día.

5. Aloe verajugo de aloe vera

Por su acción cicatrizante y reparadora, el gel de aloe vera es una de las soluciones más eficaces para el tratamiento de esta condición.

Su aplicación refresca los pezones lesionados y, de paso, le brinda nutrientes para la regeneración de su piel.

¿Cómo utilizarlo?

  • Extrae un poco de gel de aloe vera y frótalo sobre los pezones durante 5 minutos.
  • Deja que los compuestos se absorban bien y enjuaga con agua helada.
  • Repite su uso 2 o 3 veces al día.

6. Infusión de menta

La acción antiinflamatoria de la menta ejerce una acción calmante sobre los pechos agrietados y resecos.

Esta planta tiene propiedades antibacterianas y refrescantes que, tras ser absorbidas, apoyan el proceso de regeneración de la piel.

¿Cómo utilizarla?

  • Prepara una taza de infusión de menta y, cuando esté a una temperatura soportable, aplícala con la ayuda de un paño suave.
  • Repite su uso 3 veces al día.

7. Aceite de manzanillaaceite de manzanilla

El aceite esencial de manzanilla es un tratamiento efectivo para desinflamar y proteger los pezones lesionados.

Sus compuestos son suaves con la piel delicada y, dado que hidratan, ayudan a mejorar su proceso de cicatrización.

¿Cómo utilizarlo?

  • Sumerge un trozo de algodón en aceite esencial de manzanilla y frótalo con suaves masajes sobre las áreas afectadas.
  • Déjalo absorber y retira los excesos con un paño suave antes de volver a amamantar.
  • Úsalo 3 o 4 veces al día.

Con cualquiera de estos remedios podrás sentir una rápida sensación de alivio ante esta condición.

Ten en cuenta que los efectos no son inmediatos, aunque se pueden sentir sus beneficios hidratantes y calmantes desde el primer uso.


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