El estudio Impactos sanitarios de la contaminación del aire en Francia refleja un resultado preocupante. El análisis anterior que se basaba en datos del 2000 y publicado en 2005 informaba que había 40.000 muertes, 8.000 menos que el último estudio realizado con datos del 2008.

La esperanza de vida disminuye a causa de la contaminación. En las grandes ciudades se reduce en quince meses y en las áreas rurales unos nueve meses. Se debe a los gases producidos por ciudades o industrias cercanas y algunos métodos agrícolas. “Es uno de los aspectos más novedosos de este estudio”, explica Sylvia Medina, coordinadora del proyecto de vigilancia de aire y salud de la agencia francesa.

Francia quiere dejar a un lado los combustibles fósiles y apostar por las energías alternativas. En Paris no pueden circular los vehículos pesados con más de 14 años y los coches diésel que tengan más de veinte años no podrán entrar en la ciudad durante el horario laboral. “La cuestión es ahora saber si nosotros tenemos que seguir invirtiendo dinero en el desarrollo del diésel”, dice Matthias Müller, consejero delegado de Volkswagen.

Estos resultados también se pueden aplicar a otros países. En el análisis europeo de 2011 hay ciudades españolas como Valencia, Sevilla, Barcelona y Granada que tienen más contaminación que París. “Los resultados demuestran que los escenarios más ambiciosos de reducción de la contaminación logran importantes beneficios para la salud”, dice el estudio de esta agencia inscrita en el Ministerio de Sanidad. “Si el conjunto de los ayuntamientos lograra reducir las partículas finas al mismo nivel que las poblaciones menos contaminadas, se podrían evitar 34.000 muertes cada año, con una ganancia de esperanza de vida de nueve meses”, cuenta Medina.

Las soluciones  propuestas por este análisis son: modificar la composición de los carburantes, imponer peajes urbanos, fomentar el uso de la bicicleta, reducir el uso del coche y bajar las emisiones industriales. Las microparticulas entran en el aparato respiratorio y de ahí a la sangre; pueden producir problemas respiratorios, enfermedades cardiovasculares y cáncer, sobre todo de pulmón. Cuidar el aire también ayuda a cuidar nuestra salud.

 


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