Uno de los problemas estéticos más incómodos es ese molesto brillo facial que se produce por el exceso de producción de grasa.

Este suele ser más visible en la zona “T” y casi siempre viene acompañado de poros dilatados o puntos negros.

A pesar que muchos intentan disminuirlo con trozos de papel o paños húmedos, casi nunca es suficiente para dejar la piel fresca y en mejor estado.

Por esta razón, en esta ocasión queremos compartir 8 curiosos tips que te ayudarán a quitarlo sin causarle agresiones a tu cutis.

1. Lava tu rostro dos veces al día

Aunque el lavado de la piel del rostro no se debe hacerse de forma excesiva, las personas con exceso de producción de sebo pueden hacerlo por la mañana y por la noche.

Este hábito facilitará la eliminación de la contaminación que se va impregnando en la piel y, de paso, contribuirá a la regulación de los aceites.

Ten en cuenta que debes hacerlo con agua fría y un jabón que no contenga componentes grasosos.

2. Utiliza un exfoliante

Los exfoliantes son productos muy saludables para la piel, ya que permiten remover las células muertas y el exceso de grasa.

No obstante, estos no se deben usar en exceso porque pueden alterar la humedad natural del cutis u ocasionar sensibilidades.

Puedes adquirir uno en el mercado, o bien, preparar uno en casa con ingredientes naturales.

Los más recomendados son:

  • La miel
  • El azúcar moreno
  • El café granulado
  • La sal
  • El aceite de coco
  • Las fresas
  • La avena

3. No olvides los tónicos

No olvides los tónicos

El tónico facial es un producto maravilloso para regular el pH del rostro y disminuir el exceso de grasa.

Sus propiedades penetran los poros y facilitan la eliminación de las impurezas que dan lugar a los puntos negros.

Algunas de las opciones naturales son:

  • La infusión de perejil
  • El agua de rosas
  • El agua de hamamelis
  • La loción de limón

4. Aplícate una hidratante

Las cremas y lociones hidratantes también son importantes para atenuar el molesto brillo facial. Aunque la mayoría de las que venden en el mercado están llenas de compuestos oleosos, también pueden adquirirse algunas con más contenido en agua.

En caso de preferir opciones más naturales puedes usar:

  • Gel de aloe vera
  • Crema de pepino
  • Mascarilla de melón
  • Mascarilla de papaya

5. Evita el estrés y la ansiedad

Evita el estrés y la ansiedad

Uno de los efectos de estas dos emociones es el incremento en la segregación de grasa por parte de las glándulas sebáceas.

La tensión hace que se liberen más toxinas a través de la piel, lo que produce brillo en la frente y la nariz.

6. Utiliza maicena

La maicena es un producto natural con muchos usos y beneficios en lo que tiene que ver con el cuidado de la piel.

Sus propiedades absorbentes se deshacen del exceso de aceite y dejan el rostro con una apariencia renovada.

Ingredientes

  • 3 cucharadas de maicena (30 g)
  • Agua (la necesaria)

¿Qué debes hacer?

  • Humedece tres cucharadas de maicena con un poco de agua tibia y forma una pasta consistente.
  • Cuando esté lista, frótala por todo el rostro y déjala secar.
  • A continuación, aclara con agua tibia y aplícate un tónico hidratante.
  • Úsala tres veces a la semana.

7. Mascarilla de manzana

Mascarilla de manzana

La mascarilla facial de manzana tiene propiedades hidratantes y astringentes que equilibran la producción de sebo.

Ingredientes

  • 1 manzana
  • ¼ de taza de avena (12,5 g)
  • 1 clara de huevo
  • 1 cucharada de jugo de limón (10 ml)

¿Qué debes hacer?

  • Tritura la manzana hasta obtener un puré y mézclala con la avena, la clara de huevo y el jugo de limón.
  • Tras obtener una pasta, extiéndela por todo el rostro y déjala actuar 15 minutos.
  • Enjuaga con agua fría y repite su aplicación dos veces a la semana.

8. Jugo de limón

El limón es un astringente natural que limpia los poros de la piel mientras reduce la presencia de bacterias y grasa.

Es importante usarlo solo por las noches, ya que cuando se expone al sol puede provocar antiestéticas manchas.

Ingredientes

  • El jugo de 1 limón
  • ¼ de taza de agua (62 ml)

¿Qué debes hacer?

  • Exprime el jugo de un limón y mézclalo con el agua hasta obtener una loción homogénea.
  • Sumerge un algodón en la mezcla y frótala por las áreas del rostro más afectadas.
  • Enjuaga con agua fría y úsalo todas las noches.

¿Sigues sufriendo por tu cutis grasoso? Pon en práctica estos sencillos trucos y descubre que puedes controlar este problema sin gastar demasiado.


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