El consumo excesivo de cigarrillo continúa siendo uno de los males modernos y, pese a las advertencias sobre sus efectos, millones de personas lo siguen prefiriendo.

Esta adicción, causada por la nicotina, uno de sus principales componentes, es uno de los factores que influyen en la aparición de enfermedades crónicas y miles de muertes.

Y es que, aunque muchos lo ignoran, este contiene más de 19 compuestos químicos con cualidades tóxicas que, al ser asimiladas en el organismo, afectan la actividad celular y la salud de los tejidos.

Por esto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo cataloga como una de las mayores amenazas para la salud pública, advirtiendo, además, que más de la mitad de los fumadores mueren por sus efectos.

Considerando que muchos aún no son conscientes de los riesgos a los que están expuestos, hoy quisimos dedicar este espacio a esos 8 motivos por los que todos deberían dejar este hábito.

1. Aumenta el riesgo de diabetes

Las toxinas que contiene el cigarrillo pueden interferir en los procesos que transforman los azúcares en energía, incrementando de forma considerable el riesgo de diabetes.

Estas sustancias, además, impiden que el organismo utilice la insulina de forma óptima, lo que conlleva a la acumulación excesiva de glucosa.

2. Provoca infecciones

Los fumadores tienen altas probabilidades de contraer infecciones de todo tipo, no solo porque su sistema respiratorio se ve comprometido, sino porque sus defensas son más bajas en comparación con las de una persona saludable.

Fumar en cantidades excesivas deteriora las membranas mucosas que impiden el paso de agentes infecciosos, lo cual facilita el desarrollo de estas enfermedades.

Además, quienes están expuestos al humo del tabaco, incluso si no fuman, tienen un sistema inmunitario más débil.

3. Afecta la salud visual

ojos rojos

Las toxinas que se retienen en el organismo debido al consumo de tabaco pueden, con el tiempo, causar degeneración macular.

Esta enfermedad provoca visión borrosa permanente y, en casos más graves, conlleva a la ceguera.

El riesgo es mayor entre los fumadores activos, sobre todo si están expuestos a otros factores.

4. Incrementa el riesgo de cáncer

Para nadie es un secreto que el hábito de fumar figura como la causa principal de cáncer de pulmón y enfermedades respiratorias crónicas.

Las toxinas afectan de forma directa la salud de las células y, con el tiempo, provocan un crecimiento anormal de estas.

Lo que quizá muchos no saben es que, además de este cáncer, el tabaco puede provocar otras variedades agresivas de la enfermedad.

Su consumo se relaciona con cáncer de:

  • Estómago
  • Mama
  • Páncreas
  • Riñón
  • Vejiga
  • Cuello uterino

5. Deteriora la salud cerebral

salud cerebral

La acumulación de los residuos tóxicos del tabaco en la sangre puede acarrear consecuencias negativas en la salud del cerebro.

Estas sustancias, que consiguen viajar a través del torrente sanguíneo, interfieren en el proceso de oxigenación celular y afectan habilidades como la concentración y la memoria.

Por otro lado, el consumo diario de cigarrillo se vincula con el estrés oxidativo, uno de los factores responsables del deterioro de las membranas celulares de este órgano.

6. Provoca envejecimiento prematuro

Los efectos negativos del cigarrillo se notan en la piel y, tras fumar por mucho tiempo, estos se manifiestan con arrugas prematuras y signos de la edad.

Las sustancias tóxicas afectan el proceso de regeneración de las células y los mecanismos que mantienen la humedad natural de la piel.

Además, dado que provoca una acumulación de radicales libres, también puede provocar envejecimiento prematuro en otros órganos internos.

7. Deteriora los huesos

Calcio en huesos

Fumar es un hábito que puede influir en el deterioro prematuro de las piezas óseas, dado que dificulta la absorción de los nutrientes que los mantienen fuertes.

Esto, sumado a su alto contenido de toxinas, influye en la pérdida de la densidad ósea y el desarrollo de problemas crónicos como la osteoporosis y osteoartritis.

8. Causa enfermedades dentales

Los componentes del tabaco no solo causan un deterioro notable del esmalte dental, sino que, a su vez, pueden provocar enfermedades dentales.

  • El alquitrán, uno de sus tóxicos, provoca manchas amarillentas y caries.
  • Esta sustancia debilita los dientes y, en cantidades excesivas, podría provocar su caída.
  • Entre otras cosas, cabe mencionar que también provoca mal aliento y deterioro de las encías.

¿Necesitas más motivos para dejar de fumar? Ahora que sabes en detalle cuán dañino es este hábito, toma la decisión y busca prácticas saludables para empezar a dejarlo.

Sabemos que no es sencillo ni se logra de la noche a la mañana, pero sí es posible.


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