Muchas personas no alcanzan a imaginar que las soluciones contra el acné están tan cerca como sus armarios de la cocina.

Nos hemos acostumbrado tanto a los cosméticos y tratamientos comerciales que nos ofrece la industria que olvidamos que existen alternativas 100% naturales para deshacernos de este problema.

Y es que, aunque es cierto que muchas de las opciones del mercado son efectivas, hay que considerar que están llenas de químicos que pueden resultar perjudiciales a largo plazo.

Por tal razón es bueno recordar los ingredientes caseros que disminuyen esta condición y promueven la belleza de la piel sin riesgos de efectos secundarios.

En esta ocasión te compartimos los 8 más interesantes para que no dudes en incluirlos en tus mascarillas.

¡Toma nota!

1. Aloe vera

Conocida también con el nombre de sábila, es una planta que merece una mención especial por todos los aportes nutricionales que le brinda a la piel.

El prodigioso cristal que contiene en su interior cuenta con sustancias antiinflamatorias y antimicrobianas que reducen la presencia de los granos de acné y las bacterias que los ocasionan.

También se valora por su acción calmante e hidratante que resulta apropiada para la cicatrización de heridas abiertas y quemaduras superficiales.

Su aplicación continua regula el exceso de producción de grasa y facilita la eliminación de espinillas y puntos negros.

2. Jugo de limón

El ácido cítrico del limón y sus antioxidantes actúan a favor de la piel para controlar el exceso de sebo y los comedones.

El jugo tiene una acción astringente que remueve las impurezas de los poros mientras deja una sensación de frescura.

Además, es un antibacteriano natural que altera el ambiente de los microorganismos para impedir que empeoren esta condición.

No obstante, es un ingrediente que solo debe emplearse en mascarillas nocturnas, ya que puede ocasionar reacciones no deseadas cuando se expone al sol.

3. Miel de abejas

Miel de abeja

La miel de abejas pura está considerada como uno de los mejores tratamientos naturales contra todos los tipos de acné.

Sus propiedades antiinflamatorias reducen el tamaño de los granos y calman la irritación con la que suelen venir acompañados.

Cuenta con un poderoso efecto hidratante que favorece la regeneración de la piel para evitar que queden cicatrices.

4. Ajo

Los compuestos sulfurosos que libera el ajo crudo son buenos aliados para tratar las espinillas, los puntos negros y otras variedades de acné.

Este disminuye el crecimiento bacteriano en la piel afectada e impide que la afección avance a grados de gravedad superiores.

De hecho, consumiéndolo de forma habitual se promueve la desintoxicación del cuerpo para un control más efectivo del acné.

Sin embargo, la mejor forma de emplearlo es como añadido de las mascarillas de uso tópico.

5. Pulpa de tomate

Tomate

El tomate contiene grandes cantidades de un antioxidante llamado licopeno cuya aplicación regula el pH de la piel y evita el acné.

La pulpa es rica en agua y tiene vitaminas y minerales que crean una barrera protectora contra el daño oxidativo, las cicatrices y las manchas.

6. Claras de huevo

Las ventajas de la clara de huevo dentro de las mascarillas caseras es que tienen un efecto limpiador y reafirmante que facilita la desintoxicación de los poros.

Su poder exfoliante remueve la piel muerta y facilita la eliminación de las impurezas para acelerar la recuperación del cutis.

Lo mejor de todo es que previene la flacidez e impide que se desarrollen arrugas o signos de la edad prematuros.

7. Cáscara de naranja

Cascara-de-naranja

A pesar de que la mayoría de personas las desechan tras extraer la pulpa, la cáscara de naranja cuenta con poderosas sustancias activas que benefician la salud de la piel.

Su alto contenido de vitamina C y aceites esenciales reduce la presencia de comedones y pequeñas espinillas.

Los antioxidantes protegen las fibras de colágeno e impiden que se formen señales prematuras de envejecimiento.

Además, sus vitaminas y minerales tienen una acción alcalina que controla el exceso de sebo.

8. Almidón de maíz

A pesar de que el almidón de maíz no combate por sí mismo el acné, resulta idóneo agregarlo a las mascarillas por su capacidad para absorber el exceso de aceite y retirar las células muertas.

Combinado con miel, avena o leche, entre otros, da como resultado un tratamiento exfoliante y nutritivo para combatir esta condición sin riesgo de quedar con cicatrices.

Cada uno de los ingredientes aquí citados pueden resultar efectivos en el control del acné.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que sus efectos no son inmediatos y solo se consiguen con su aplicación continua.


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