Todas las personas nos tenemos que enfrentar, en algún momento, a situaciones que ponen a prueba nuestras capacidades físicas y mentales.

Aunque siempre buscamos estar bien, la vida nos pone algunos retos que, con el tiempo, nos sirven para ser más maduros y fuertes.

Sin embargo, en ocasiones vemos dificultades donde en realidad no las hay, y pintamos obstáculos que nos impiden trascender como quisiéramos.

El problema es que no siempre somos conscientes de eso y permitimos que absorban parte de nuestra energía, sin importar los daños que nos causen.

Por tal razón, es primordial saber qué factores dependen de nuestra actitud y cuándo debemos soltarlos para que no nos impidan avanzar.

En el siguiente espacio queremos compartir en detalle esas 8 cosas que, sin necesidad, nos hacen la vida más difícil.

¡No te lo pierdas!

1. Ver malas intenciones donde no las hay

En ocasiones, nuestras amistades o personas cercanas llevan a cabo acciones que, sin quererlo, nos terminan ofendiendo demasiado.

El hecho de que compartan con otras personas sin nosotros, que decidan tener un tiempo a solas o que tomen alguna decisión sin tenernos en cuenta puede, de alguna manera, hacernos sentir que tienen malas intenciones.

Pero, ¿por qué otorgarle algo negativo a cosas como esas?

Las personas felices no se toman las cosas de forma personal y saben a la perfección que todos necesitan sus propios espacios.

2. Hacer comparaciones

Compararnos con otras personas o envidiar su éxito es uno de los peores hábitos para nuestra salud emocional.

Mirar a nuestro alrededor y pensar que otros lo están pasando mejor genera sentimientos negativos que, al final, solo nos roban tiempo y alegría.

3. No querer ver más allá

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Todas las experiencias que tenemos, por malas que parezcan, tienen algo positivo que aportarle a nuestra vida.

Los obstáculos siempre están en el camino, al igual que los errores, pero eso no quiere decir que siempre lleven a algo totalmente malo.

Ajustar el punto de vista y tener la capacidad de mirar más allá no solo permite superar las dificultades sino que, de alguna forma, contribuye a mejorar las decisiones.

Tener un enfoque positivo de las cosas, aceptar las equivocaciones y ver la parte simple de lo que parece complicado son formas de alivianar las cargas que nos hacen difícil el camino.

4. Esperar “una señal”

Por mucho que lo queramos, no vamos a tener “una señal” para saber cuándo es el momento correcto de tomar decisiones.

Si bien nuestros presentimientos o alguna situación en especial pueden ayudar, esperar a que se den nos hace perder un tiempo valioso.

Las oportunidades están siempre listas para ser aprovechadas, pero es necesario buscarlas y luchar por ellas, sin quedarnos paralizados esperando esa señal divina para obrar.

5. No tomar riesgos

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Los miedos y la zona de confort son los enemigos número uno de quienes quieren tener un cambio significativo en su vida.

Si no tomamos riesgos, si nos quedamos paralizados por temor a las consecuencias, estaremos siempre en el mismo punto sin trascender.

En lugar de esperar algo que nos dé un poco de seguridad, vale la pena asumir los retos, y arriesgarlo todo sin arrepentimientos.

6. Tener expectativas poco realistas

Esperar alguna respuesta, actitud o situación que no tiene por qué darse necesariamente es un error muy habitual entre las personas.

Las expectativas poco realistas generan frustración y, por lo tanto, nos hacen seres más infelices.

Sin bien es maravilloso que se cumplan, lo mejor es ser moderados al tenerlas para no sufrir decepciones posteriores.

7. Dejar que otros nos roben el tiempo

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Las personas tóxicas siempre encuentran la forma de robar nuestro valioso tiempo y, de ser posible, nuestra buena energía.

Este tipo de gente obstaculiza nuestros ideales, hacen todo lo posible para que no nos realicemos y son una verdadera carga para la vida.

El egoísmo, la negatividad y la envidia se disfraza muchas veces de “amistades” que, aunque nos cueste aceptarlo, nos generan dificultades y molestias.

8. Querer simpatizar con todos

Por muy buenas intenciones que tengamos, no siempre podemos caerles bien a las personas que se nos van cruzando en el camino.

Querer simpatizar con todos es un verdadero desgaste, en especial cuando existen algunas diferencias evidentes entre las personalidades.

Lo mejor es ser tolerantes con los demás y alejar a aquellos que, por alguna razón, decidieron tener sentimientos negativos hacia nosotros.

¿Lista para eliminar todas estas cosas de tu vida? Procura corregirlas cuánto antes y date cuenta de lo mucho que pesan en tu camino.


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