Adoptar una alimentación sana y equilibrada se ha convertido en una necesidad para aquellos que quieren controlar su exceso de peso.

Si bien es conveniente que todos la tengan por cuestiones de salud, los pacientes con sobrepeso son los que más buscan mejorarla.

No obstante, no siempre es fácil mantenerla, sobre todo cuando se desconoce la forma de diseñar un plan de alimentación completo y balanceado.

Lo más preocupante es que hay muchas ideas falsas sobre las dietas ideales y, pese a las advertencias, muchos continúan cometiendo errores que, más adelante, afectan su salud.

Debido a esto, es fundamental entender que una buena alimentación no suprime grupos nutricionales ni se basa en productos “light” o “cero grasas”.

Para que sea beneficiosa para el peso y la salud, es necesario tener en cuenta algunas pautas importantes que aseguran su calidad.

¡Descúbrelas!

1. Aumentar las porciones de frutas y verduras

Los alimentos de origen vegetal, como las frutas y las verduras, son fundamentales dentro de todos los planes de alimentación.

Su bajo contenido de calorías y alto aporte de nutrientes esenciales hacen que sean excelentes aliados para combatir el sobrepeso.

Si bien todos los alimentos son importantes, es conveniente aumentar el consumo de estos en cada uno de los platos principales.

De este modo se reduce el número de calorías por comida y, de paso, se le brindan al cuerpo muchas sustancias beneficiosas para la salud.

2. Incluir todos los grupos nutricionales

Aunque mucho se ha dicho sobre la grasa y los carbohidratos, es primordial tener en cuenta que, en cierta medida, ambos son necesarios para un óptimo funcionamiento metabólico.

Suprimirlos por completo de la dieta, incluso los que provienen de alimentos sanos, puede ocasionar deficiencias nutricionales que afectan la salud.

Un plan de alimentación sano se caracteriza por incorporar fuentes de todos los nutrientes, aunque contengan un número significativo de calorías.

Por lo tanto, asegúrate que las comidas contengan:

  • Vitaminas y minerales.
  • Antioxidantes.
  • Fibra dietética.
  • Carbohidratos complejos.
  • Proteínas de alta calidad.
  • Ácidos grasos omega 3.

3. Controlar el consumo de azúcar y sal

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El consumo de azúcar y sal está relacionado con el desarrollo de los principales problemas metabólicos, en especial al llegar a la edad adulta.

En mínimas dosis no suelen representar un problema, pero su ingesta excesiva conduce a la diabetes, el sobrepeso y la obesidad.

Ambos ingredientes son sometidos a procesos industriales de refinamiento que, lejos de aportarles propiedades, afectan su calidad nutricional.

Por lo tanto, es necesario limitar al máximo su consumo, evitar añadirlos a los platos y verificar las etiquetas de los alimentos.

4. Aumentar el consumo de agua

El consumo diario de agua es uno de los hábitos más saludables para aquellos que están tratando de mejorar su calidad de vida a través de la alimentación.

Este líquido es imprescindible para la vida y, aunque no es agradable para todos, es fundamental para lograr un óptimo funcionamiento de todos los sistemas del cuerpo.

A diferencia de las bebidas comerciales, no contiene calorías ni sustancias añadidas; en lugar de esto, es 100% hidratante y depurativa.

5. Servir las porciones adecuadas

Dividir las comidas en varias porciones

Por muy saludables que sean los alimentos de la dieta, es necesario aprender a medir las porciones de cada uno para no consumir más calorías de las debidas.

De nada sirve comprar productos bajos en grasa y calorías si se ingieren de manera excesiva.

El uso de platos pequeños es una forma sencilla de aprender a reducir las raciones de cada comida principal.

Además, es conveniente que los productos vegetales ocupen un poco más de la mitad del plato.

6. Hacer cinco comidas al día

La distribución correcta de las comidas principales es clave para lograr perder peso a través de la dieta.

Dividir las cantidades para hacer entre 4 y 5 comidas al día resulta ideal para frenar la ansiedad sin ingerir más calorías de las recomendadas.

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7. Preparar platos apetecibles

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Una dieta saludable no tiene por qué significar platos monótonos e insípidos. Hay muchas recetas bajas en calorías que, sin excluir alimentos, deleitan el paladar con múltiples sabores.

Tomar algunos minutos para diseñar platos deliciosos y variados es determinante para no fracasar al adoptar una alimentación sana.

¿Listos para mejorar los hábitos alimenticios? Ten en cuenta todas estas recomendaciones a partir de ahora y dile adiós a las dificultades para alimentarte bien.


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