En muchas ocasiones hemos compartido recomendaciones y remedios para controlar los niveles elevados de presión arterial o hipertensión; sin embargo… ¿qué hacer cuando ocurre lo contrario?

Si la presión disminuye demasiado estamos frente a un cuadro de hipotensión, que es cuando el flujo sanguíneo se transporta con menos ritmo de lo habitual.

Esto conduce a un menor riego sanguíneo en órganos vitales del cuerpo como el cerebro, el hígado, el corazón, entre otros.

Esta puede originarse por muchos factores, incluyendo deficiencias nutricionales, emociones extremas, problemas hormonales o deshidratación, entre otros.

Al ocasionar dificultades para que el corazón bombee la sangre de la forma adecuada, se llegan a experimentar síntomas evidentes como los desmayos, mareos y la debilidad corporal. Debido a esto, es primordial prestarle suficiente atención y procurar darle un tratamiento lo antes posible.

En esta ocasión queremos compartir 6 remedios naturales complementarios cuyos efectos contribuyen a subir la presión hasta niveles apropiados.

1. Infusión de regaliz

Esta es una de las plantas más utilizadas para tratar esta condición porque ha demostrado surtir efectos en muy poco tiempo.

Sus propiedades actúan en el flujo sanguíneo, restableciendo los valores normales de tensión arterial. Además, alivia la sensación de debilidad y calambres causados por el sangrado excesivo.

Siempre se debe ingerir en dosis pequeñas porque en exceso puede tener efectos no deseados.

Ingredientes

  • 1 cucharadita de regaliz (10 g).
  • 1 taza de agua (250 ml).

¿Cómo prepararla?

  • Coloca a hervir la taza de agua y luego viértele la cucharadita de regaliz.
  • Pasados unos 10 minutos, cuélala e ingiérela.
  • Tómala una vez al día, todos los días hasta controlar el problema.

2. Espino blanco

El espino blanco es una planta con un elevado contenido de flavonoides, unos poderosos antioxidantes que le confieren la capacidad para regular el ritmo cardíaco y la presión arterial.

Su efecto sobre las arterias ayuda a evitar el endurecimiento causado por el exceso de lípidos, y también es útil en el tratamiento de trastornos del sistema nervioso.

 Ingredientes

  • 1 cucharada de flores y hojas secas de espino blanco (10 g).
  • 1 taza de agua (250 ml).

¿Cómo prepararla?

  • Coloca a hervir la taza de agua y cuando llegue a ebullición agrégale la cucharada de flores y hojas secas de espino blanco.
  • Tápalo y deja que repose unos 15 minutos antes de ingerirlo.
  • La dosis se puede repetir dos veces al día.

3. Té de tila

Té de tila

La tila tiene propiedades hipertensivas que resultan útiles para aumentar la presión cuando se encuentra en niveles bajos.

Ingredientes

  • 1 cucharadita de albura seca de tila (10 g).
  • 1 taza de agua (250 ml).

¿Cómo prepararla?

  • Vierte una cucharadita de tila en una taza de agua y preparar una decocción durante un cuarto de hora.
  • Cuando esté lista, pásala a través de un colador y consúmela.
  • Toma dos tazas al día.

4. Infusión de romero

Las cualidades nutricionales del romero se han aprovechado para estimular el sistema nervioso central y activar la circulación de la sangre.

Tiene un efecto tónico en el cuerpo que sirve para tratar la debilidad física y mental asociada con la reducción de la presión sanguínea.

Ingredientes

  • 1 cucharadita de romero (10 g).
  • 1 taza de agua (250 ml).

¿Cómo prepararla?

  • Coloca a hervir la taza de agua y luego infusiona la hierba durante unos 10 minutos.
  • Cuélala y consúmela dos veces al día.

5. Infusión de jengibre y pimienta de cayena

Infusión de jengibre

La raíz de jengibre es otro buen aliado para controlar la presión arterial gracias a su capacidad para mejorar la circulación y efecto anticoagulante.

Para potenciar este efecto se puede mezclar con un poco de pimienta de cayena, especia rica en antioxidantes.

Ingredientes

  • 3 cucharadas de jengibre rallado (30 g).
  • 1 cucharadita de pimienta de cayena molida (5 g).
  • 1 taza de agua (250 ml).

¿Cómo prepararla?

  • Empieza colocando a hervir el agua y luego agrégale la pimienta de cayena y el jengibre rallado.
  • Retíralo del fuego, déjalo reposar unos 10 minutos y consúmelo.
  • Toma una o dos tazas al día hasta controlar la presión.

6. Agua con sal

El consumo excesivo de sal es una de las causas de retención de líquidos e hipertensión; sin embargo, tomarla en una pequeña dosis resulta muy útil para la hipotensión.

Ingredientes

  • 1 vaso de agua (200 ml).
  • ¼ de cucharadita de sal (1,2 g).

¿Cómo prepararla?

  • Diluye la pizca de sal en el vaso de agua y consúmelo.
  • No tomar por más de cinco días.

Cabe recordar la importancia de consultar al médico en caso de sufrir episodios de hipotensión frecuentes.

Así mismo, para controlar la hipotensión es relevante evitar el consumo de alcohol y adoptar hábitos saludables como la alimentación sana y el consumo diario de agua.


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