La mayoría de los personajes de los cuentos y relatos con los que nos hemos educado nos han enseñado que ser feliz depende de las cosas que te ocurren, de elementos externos. Según las fábulas, si cambia el entorno en el que vivimos, entonces variará nuestro ánimo.

Sin embargo, este es un enfoque equivocado: todos somos artífices de cómo nos sentimos.

Es cierto que no puedes elegir lo que te pasa en la vida, pero sí puedes decidir cómo las asumes. Es esa decisión la que te llevará a buscar momentos de alegría o de tristeza, la que te conducirá a ser feliz o desdichado.

Si estás en ese punto, si estás dispuesto a emprender ese camino de búsqueda y dar un paso adelante hacia tu propio bienestar, te ofrecemos aquí algunas claves que debes empezar a poner en práctica desde ahora.

Tips para empezar a ser feliz desde ya

1. No juzgues a la vida: acéptala para ser feliz

Es posible que alguna vez hayas aplicado aquella frase de “la vida no es justa” cuando te ha sorprendido alguna circunstancia que no esperabas y que no deseabas.

Es conveniente que comiences a asumir que el azar forma parte del proceso vital. Muchas cosas suceden simplemente porque sí y no para castigarte. Por tanto, la determinación más sana es aceptarlas y buscar soluciones.

En el caso de que no las haya, acepta el revés y cambia el foco: mira hacia lo bueno que tienes y busca la paz en ello.

2. Conócete y respétate

Vivimos en un mundo de exigencias. Todo el mundo espera algo de nosotros, desde nuestros padres, nuestros amigos hasta nuestras parejas. Todos dicen conocernos y tienen sus propias expectativas sobre lo que nos conviene y lo que no.

Intenta evitar pensar en ello y pregúntate qué quieres tú. Tu vida solo la vas a vivir tú, por lo que solo conseguirás ser feliz si sabes lo que quieres y respetas tus deseos. Tu voz tiene la última palabra.

3. Dirige tu mirada hacia lugar adecuado: valora la bueno

La cultura competitiva en la que vivimos provoca que nos comparemos con el resto y que destaquemos nuestras carencias por encima de los elementos positivos con los que contamos.

Mirar lo negativo e infravalorar lo positivo es un error, como prueba tienes tu malestar.

La única medida que importa es la tuya. ¿Necesitas lo mismo que los demás para ser feliz? ¿Tienes los mismos deseos?

Generalmente la respuesta a esta pregunta es negativa pero, en el caso de que sea afirmativa, solo queda una pregunta más: ¿Qué puedes hacer para conseguirlo?

4. No te resignes: lucha por tus sueños

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Tener metas es una motivación fundamental para vivir. Esa que favorecerá que dediques tiempo y esfuerzo a aquello que te gusta. En este sentido, cuanto mayor sea el esfuerzo, mayor será la posibilidad de que aparezcan logros que te alegrarán el día.

No escuches a quien te diga que es imposible o que no merece la pena. Lo único que no merece la pena es sentirse rendido o derrotado.

5. Los hobbies no son cosa de niños

Casi todo el mundo tiene aficiones antes de entrar en la edad adulta, pero esto cambia cuando llega el trabajo y las responsabilidades.

Nos obcecamos en el trabajo y en las facturas de tal modo, que nos olvidamos de hacer las cosas que nos ayudan a ser felices.

Tienes que encontrar tiempo para ti y para las actividades con las que disfrutes más, sin la presión de que estas sean útiles o no.

Si no recuerdas cuáles son o ahora no disfrutas con las mismas cosas, no te preocupes: prueba diferentes alternativas  hasta que des con la tuya.

6. Comparte con los demás para ser feliz

Mujer feliz

Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza. Todos, sin excepción.

Incluso si encuentras tranquilidad en la soledad, debes encontrar momentos en los que interactuar con otra gente, siempre en la medida de tus necesidades.

El contacto con otras personas libera oxitocina, la hormona del placer, sobre todo si en esas interacciones se produce contacto físico: los abrazos y las caricias son un remedio natural para ser feliz.

Teniendo en cuenta esto, no lo dudes: sal, abraza a tu gente y ríete con ellos.

Con estos trucos darás los primeros pasos para ser feliz. Cuando desfallezcas, recuerda nuestra máxima:

La felicidad es un camino de búsqueda en el que tú eres explorador y linterna. Tú mandas, tú decides.

¿Aceptas el reto?


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