El suelo, su estructura, tipo y calidad son esenciales para tener un jardín o una huerta bien productivos. Con estos 6 consejos para tener un super suelo esperamos que podáis conocer mejor vuestro suelo y por tanto tengáis las armas andecuadas para saber cómo mejorarlo si fuera el caso.

1.- El color de tu suelo te dice mucho sobre él.

Un suelo oscuro nos está diciendo, por lo general, que es un suelo rico en materia orgánica. Ello se debe a la oxidación de los restos orgánicos presentes en la composición de dicho suelo.

2.- La textura.

La textura del suelo también nos ofrece mucha información sobre nuestro suelo. La textura ideal es ni demasiado suelta ni demasiado compacta, el suelo perfecto debe ser quebradizo, ventilado y ligero. Hay un pequeño que se realiza con un puñado de tierra y agua, se moja aquella y se forma una bola; si se desmorona rápidamente es que el suelo es arenoso, el suelo limoso se agrieta si pretendemos extender la bola y si se trata de suelo arcilloso podremos aplanar y extender la bola perfectamente. El suelo ideal permite hacer una bola firme pero que al comprimirla se va rompiendo y desintegrando gradualmente.

6-consejos-para-tener-un-super-suelo-03

3.- La profundidad del suelo.

La profundidad del suelo es tan importante como el color y la textura. Es fácil de comprobar, sólo hay que coger una pala y cavar hasta llegar a la capa dura. Un buen suelo debe tener una profundidad de al menos 25-30 cm, suficiente para que la mayoría de las plantas se desarrollen correctamente. Si nuestro suelo no tiene dicho espesor habrá que añadir tierra hasta crear una capa del tamaño deseado.

6-consejos-para-tener-un-super-suelo-02

4.- Las malas hierbas.

Hay que estar atento a las malezas que pueblan la tierra que vamos a cultivar. Desde luego tendremos que librarnos de ellas pero hay que tener en cuenta que también nos dan información sobre nuestro suelo. Así hay malas hierbas que con su presencia nos estarán informando de la calidad y las cualidades de nuestro suelo, si tiene suficientes nutrientes y de qué tipo. Un suelo en el que no crecen malas hierbas nos estará hablando de un terreno estéril que habrá que enriquecer y reestructurar.

5.- El análisis del suelo.

Sobre todo cuando comenzamos a cultivar un terreno es imprescindible analizarlo para saber su tipo, sus características y el nivel de nutrientes que contiene así como su pH. Este análisis podemos hacerlo nosotros mismos con los kits que se venden para ello o poniéndonos en contacto con agencias especializadas de la Administración que en muchos lugares ofrecen dicho servicio.

6-consejos-para-tener-un-super-suelo-04

6.- Materia orgánica.

La materia orgánica siempre debe estar presente en cualquier suelo para garantizarnos una buena fauna que ayude a su descomposición y libere los nutrientes que las raíces de las plantas pueden absorver. Compost, estiércol, abono verde, las posibilidades son muy amplias y debemos aportarlas al suelo antes del cultivo y después cada temporada.


Fuente