Antojo de algo más, antojito por algo dulce… o ganas de comerte al mozo del hambre antes de que llegue la comida. ¿Te suena conocido?

Aquí algunos consejos que seguro te serán de utilidad:

– Cepillarte los dientes cuando terminas de comer. Simple: cuando te cepillás los dientes ¿te dan ganas de comer algo más? Seguramente la respuesta es no. Ahí ya tenés una ayudita para eliminar los antojos. Muy útil para después del almuerzo y de la cena.

– Tomar agua primero. Muchas veces, los antojos dulces son un signo de deshidratación. Antes de ir por algo dulce, tomate un vaso de agua y esperá unos minutos para ver qué pasa. ¡Vas a sorprenderte de la cantidad de veces que era sed y no hambre!

– Comer frutas y vegetales naturalmente dulces.  Zanahoria, calabaza, batata, por ejemplo, son naturalmente dulce, saludables y deliciosas. Un jugo de zanahoria, remolacha y jengibre puede ser un gran aliado. Cuanto más incluís estos vegetales y frutas dulces, menos antojos tendrás por lo dulce ¡y menos que menos… procesados!

– No saltearte comidas o estar muchas horas sin comer. Al contrario de lo que podés pensar, a la mayoría de las personas les produce el efecto rebote ya que para tener energía (por la bajada de azúcar en sangre) la tendencia después de un pequeño ayuno es a comer mucho, dulce y procesado. Observate y experimentá con tu cuerpo.

– ¡Mueve tu cuerpo, baby! Cuando aumenta tu energía naturalmente, no necesitas usar a la comida para “levantarte”. La actividad física ayuda a tener equilibrado el nivel de azúcar en sangre -lo que permite mantener tu energía estable. Además reduce el  estrés y la tensión, que son la mayoría de las veces causales de antojos por ansiedad.

Prueben uno, o todos estos consejos y me cuentan cómo les fue.
No hay manera de saber si algo es bueno o malo si no pasa antes por uno mismo, y cada ser es completamente y “complejamente” individual.
Tu cuerpo es tu mejor maestro.
Un placer estar del otro lado,

 


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