El jengibre es una raíz que con el paso del tiempo se ha vuelto muy común y apreciada por el espectacular sabor que aporta a los alimentos.

No obstante, esto no es todo, pues esta raíz tiene diversas propiedades para aliviar dolencias de diversa índole, como:

Digestivas

  • El jengibre es un excelente aliado para tratar la gastritis, úlceras y diarreas.
  • Además funciona como protector gástrico.

Dolencias en la garganta

  • Esta raíz es buenísima para combatir la infección e inflamación en la garganta.
  • En caso de que tus actividades requieran de un constante esfuerzo de la garganta, es buena idea que consumas un poco de esta raíz antes de forzar tu voz.

Náuseas y vómitos

  • Es común que a las mujeres embarazadas les recomienden consumir jengibre para aliviar este problema.
  • Si estás en los primeros meses de embarazo, procura tener a mano un poco de esta raíz.
  • Puedes preparar un té y tenerlo listo para cuando aparezcan las molestias.  

Viendo todos estos beneficios seguro que ya quieres conocer algunas de las opciones para incluir el jengibre en tu dieta.

Presta atención y elige las alternativas de tu preferencia.

1. Té de jengibre

Una de las maneras favoritas por muchos es el té de jengibre. La realidad es que se trata de una opción muy fácil y rápida para consumir jengibre.

Esta alternativa te permite calmar dolores y relajar tu cuerpo luego de un día agitado, a la vez que disfrutas de la calidez de una rica bebida.

Ingredientes

  • 1 taza de agua (250 ml)
  • 1 cucharada de jengibre picado (10 g)
  • Jugo de limón
  • 1 cucharadita de miel (7,5 g) (o edulcorante de tu preferencia)

Preparación

  • Pon a calentar el agua hasta que hierva.
  • Luego retira del fuego y coloca la cucharada de jengibre.
  • Deja reposar por 5 minutos.
  • Agrega el resto de ingredientes y disfruta tu maravilloso té.

Otra forma de consumir té de jengibre es sustituyendo el agua por leche o cambiando el limón por naranja. De esta forma, evitarás aburrirte del sabor a los pocos días.

2. Jengibre en polvo

Muchas personas pensarán que esta es la forma comercial más rápida para consumir jengibre, pero también la puedes preparar en tu hogar con facilidad.

Lo único que necesitas para convertir tu jengibre en raíz en polvo es:

  • Tomar un trozo y lavarlo bien.
  • Ponerlo a secar al sol por un día o en el microondas.
  • Procésalo con la licuadora, un mortero o un molino de café hasta conseguir un polvo fino.
  • Guarda en un frasco de vidrio o en una bolsa de plástico para usarlo cuando lo necesites.

Esta presentación de jengibre en polvo te permite añadir fácilmente esta raíz a tu comida para sazonar.

La próxima vez que pongas a hornear tu pollo o cualquier otra carne, agrega jengibre en polvo (en pocas cantidades porque es demasiado fuerte).

3. Jengibre confitado

jengibre confitado

El jengibre confitado, también llamado jengibre cristalizado, es un delicioso dulce que es hecho a base de raíces frescas.

  • Estas se lavan muy bien y se cocinan varias veces en almíbar concentrado para luego ponerlas a secar.

Puedes conseguir esta variante de jengibre en supermercados o tiendas naturales.

  • Para conservarlo te recomendamos guardarlo en un frasco bien cerrado y en un lugar oscuro y fresco, pero no más de un mes. Después de este tiempo suele volverse muy pequeño y duro.

Esta forma de consumir jengibre es sencillamente deliciosa.

  • Puedes agregarla a cualquier pan que prepares junto con un puñado de nueces troceadas.
  • También te recomendamos añadirlo como parte del pastel de manzana. Verás que la combinación es deliciosa.

Otra opción es consumir un trozo de jengibre confitado como postre cuando tengas antojo de algo dulce.

Eso sí, no comas un trozo grande de un bocado, ya que puede resultar algo fuerte al paladar.

4. Caramelo de jengibre

Otra opción para consumir jengibre son los caramelos. Eso sí, es mejor que los prepares en casa y que limites su consumo a uno o dos ocasionalmente para evitar problemas de glucosa.

Este consejo es particularmente importante para las personas con problemas de diabetes o prediabetes.

Los caramelos de jengibre son una excelente alternativa para aliviar el mareo ocasionado por viajes muy largos o el embarazo.  

Ingredientes

  • 1 taza de té de jengibre (250 ml)
  • 1 ½  tazas de azúcar (300 g)

Utensilios

  • Moldes pequeños de silicona para dulces, gelatinas o chocolates.

Preparación

  • Coloca en una olla profunda los ingredientes y deja hervir a fuego lento, sin revolver demasiado rápido, hasta que hierva.
  • Retirar la mezcla del fuego y vacía en moldes hasta que enfríen.
  • Al día siguiente, saca los dulces del molde y guárdalos en un frasco de cristal en un lugar fresco y seco.

5. Jengibre en almíbar

bebida-jengibre

Esta es una deliciosa y dulce forma de consumir jengibre que se puede utilizar como postre o para enfatizar lo sabores de cualquier fruta en conserva, en especial los melocotones o peras.

Si eres las personas a las que le encanta la combinación dulce y salada, te recomendamos combinar jengibre en almíbar con jamón horneado o un buen trozo de cerdo.

Descubrirás una combinación sencillamente deliciosa.

Ingredientes

  • 1 ¼ taza de jengibre fresco y tierno (250 g)
  • 1 litro de agua
  • 2 ½ tazas de azúcar (500 g)

Procedimiento

  • Limpia, pela y deja secar el jengibre durante un par de días.
  • En una olla lleva el agua a ebullición y agrega el azúcar para que se disuelva.
  • Añade el jengibre en trozo o rallado y deja que se realice la decocción.
  • Cuando se reduzca el agua y alcance la textura deseada, aparta del fuego y reserva en un frasco de cristal bien sellado.


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