En este post reunimos 17 enredaderas comestibles para cultivo en maceta. Son plantas trepadoras o enredaderas cuyos frutos podemos disfrutar en la cocina y posteriormente en nuestra mesa. Además no necesitas mucho espacio en horizontal pues con cualquier sistema de entutorado pueden crecer en vertical sin ningún problema. Tendrás así un buen huerto urbano en muy poco espacio ya sea en tu terraza, patio o balcón.

1.- La capuchina es una flor que se usa habitualmente en la cocina. Sus hojas y sus flores son comestibles y tienen un sabor picante muy parecido al del berro. Es de cultivo fácil en macetas. Florece además bastante rápido, a las 4-6 semanas de la siembra.

2.- El tomate es un clásico de los aficionados a la horticultura. Se pueden cultivar en una maceta grande sin ningún problema. Mucho sol y un riego regular son los requisitos imprescindibles. Hay muchas variedades de tomates con plantas de muchos tamaños diferentes.

3.- La espinaca china o espinaca de Malabar, Basella alba, es una planta tropical muy usada en la cocina asiática. Sus hojas se consumen tanto en crudo, en ensaladas, como cocinadas en sopas, guisos y frituras. A pesar de su origen tropical es una planta que se adapta muy bien a los climas templados.

4.- La lufa o esponja vegetal es un tipo de calabaza de origen tropical. Sus frutos se consumen crudos como los pepinos o cocinados como los calabacines. Se pueden cultivar en macetas grandes con un suelo que cuente con buen drenaje.

5.- Los tirabeques son un tipo de guisante que se consume con la vaina. Son deliciosos y muy sabrosos. Se cultivan con temperaturas por encima de 13-15ºC y podemos hacerlo en contenedores grandes.

6.- El chayote produce un fruto con forma de pera y de aspecto similar a la calabaza. Crece bien en climas subtropicales y templados. Necesitan buen drenaje y humedad.

7.- Las calabazas se pueden cultivar en maceta aunque para ello elegiremos variedades de pequeño tamaño. Necesitan una localización bien soleada y protección contra los vientos fríos.

8.- Las judías verdes o vainas necesitarán contenedores grandes y un buen entutorado si elegimos variedades de gran desarrollo. También hay variedades de crecimiento rastrero que no necesitan entutorado.

9.- El ayocote es una planta oriunda de México que se cultiva tanto con fines ornamentales como para consumo. Sus vainas se pueden consumir en fresco o dejarlas secar y usar sus semillas. Es muy utilizado en la cocina mexicana. Necesita una buena cocción pues contiene una lecitina tóxica.

10.- Los guisantes también se pueden cultivar en maceta. Crecen rápidamente y no requieren mucha atención. Soportan bastante bien las inclemencias del tiempo y pueden crecer incluso en sombra parcial. Necesitan un suelo fértil y un riego regular y constante. Es un cultivo de primavera y otoño aunque en lugares de clima suave se pueden cultivar guisantes incluso en invierno.

11.- El pepino es un cultivo de verano, necesita mucho calor, y hay muchas variedades. Para cultivo en maceta nos decantaremos por variedades arbustivas ya que nos darán mejor resultado.

12.- El melón amargo es una variedad de cucurbitácea de origen tropical. Originaria del sur y sudeste asiático su cultivo se ha extendido a otras áreas de clima similar de todo el mundo, sobre todo en Sudamérica. Es ingrediente esencial en muchos platos de la cocina asiática y destaca por su textura crujiente y su sabor amargo.

13.- La judía de vaca o frijol espárrago recibe un montón de nombres populares. Su nombre científico es Vigna unguiculata subespecie sesquipedalis y se trata de una leguminosa de origen asiático. Pertenece a un género diferente que la judía verde que todos conocemos. Se puede consumir cocinada y también en crudo. Crece bien en climas templados aunque no soporta los fríos fuertes.

14.- Las habas son otra de las leguminosas que podemos cultivar en maceta. Crecen mejor con clima fresco y soportan bien las temperaturas bajas, siempre que no haya heladas fuertes. La mata no es muy grande y es de crecimiento arbustivo, no necesita entutorado. Se pueden consumir en fresco o secas. Cuando son tiernas se pueden comer incluso con las vainas incluídas.

15.- El calabacín tiene un desarrollo similar a la calabaza, no crece mucho en altura pero sí bastante en horizontal aunque podemos guiarla para que crezca en vertical. Necesitan mucho sol, siete horas diarias al menos, y un riego regular. Cada dos semanas le añadiremos algún fertilizante orgánico.

16.- Las típicas calabazas de invierno también pueden cultivarse en maceta. Hay muchísimas variedades y escogeremos, para su cultivo en maceta, alguna que produzca frutos de pequeño tamaño.

17.- Melones y sandías son otra de las cucurbitáceas que podemos cultivar en contenedor. Las variedades que producen frutos de pequeño tamaño pueden crecer fácilmente en vertical con un entutorado resistente. Hay que recortar el riego cuando los frutos tienen el tamaño de una pelota de tenis aproximadamente.


Fuente