El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional que aparece por situaciones de frustración, furia o nervios, entre otros.

En pequeños episodios se considera normal y positivo, pues algunas veces ayuda a evitar el peligro o las malas decisiones.

No obstante, la mayor parte del tiempo deriva en efectos negativos porque se produce de forma descontrolada y bajo circunstancias que impiden tener una buena calidad de vida.

Si bien suele manifestarse a través de una serie de emociones negativas, está comprobado que también provoca síntomas físicos notorios y difíciles de tratar.

Debido al incremento de hormonas como el cortisol y la adrenalina, el organismo experimenta algunos cambios que pueden sentirse tanto en la salud como en la belleza.

Entre esto, la piel desarrolla una serie de alteraciones que pueden afectar la imagen del rostro y del cuerpo en general. ¡Conócelas!

1. Bolsas bajo los ojos

El estrés, el insomnio y las alteraciones en el rostro tienen una relación bastante fuerte.

Las preocupaciones, los problemas en pareja y el tener que hacen un sinfín de actividades disminuyen la calidad de sueño y conducen el desarrollo de esas antiestéticas bolsas.

Esto hace que la piel y el los ojos luzcan cansados, envejecidos y con un evidente problema de retención de líquidos.

2. Piel seca

La tensión causada por este problema también interrumpe la adecuada hidratación de la dermis. Su falta de control reduce el deseo de ingerir agua e incrementa la tendencia a consumir más café o soda.

El principal inconveniente es que el cuerpo necesita fuentes saludables de agua para poder hidratarse y mantener la buena oxigenación de la piel.

3. Acné

Acné

Está comprobado que el estrés tiene mucho que ver en el desarrollo del acné, la psoriasis, el eczema y otros problemas cutáneos comunes.

La liberación de cortisol crea un desbalance hormonal que se manifiesta en brotes y alteraciones tanto en el rostro como en otras áreas del cuerpo.

Este también ocasiona un desequilibrio en la flora microbiana del intestino, la cual desempeña un papel importante en la salud de la piel.

4. Sarpullido y urticaria

El sarpullido y la urticaria están causados por un desequilibrio en el intestino conocido como disbiosis.

Esta surge cuando las bacterias malas colonizan este órgano e inhiben las funciones de los microbios buenos que protegen la salud.

5. Pérdida excesiva del cabello

Caída del cabello

En ocasiones la pérdida excesiva del cabello es el resultado de la constante exposición a situaciones estresantes.

Este trastorno interrumpe el crecimiento del folículo piloso y causa un debilitamiento que conduce a la caída de las hebras.

6. Arrugas prematuras

Cuando no se le presta atención a esta condición, el cortisol se desnivela de forma significativa y provoca consecuencias como el aumento de peso, la elevación de la presión arterial y la pérdida de colágeno.

Este último hace que la piel pierda su elasticidad y desarrolle arrugas prematuras en áreas como el rostro, el escote o las manos.

7. Encanecimiento del pelo

Canas_Prematuras

El cabello también se puede envejecer antes de tiempo a causa de este trastorno. Si tienes factores genéticos de encanecimiento prematuro, el estrés disminuye con facilidad la producción de melanina, incrementando el número de cabellos grisáceos o blancos.

Si aumentamos la ingesta de biotina, proteína y vitamina E se pueden disminuir estos efectos negativos para conservar el cabello fuerte y joven.

8. Líneas en las uñas

La aparición de líneas verticales en las uñas es algo común y tiene que ver con el proceso normal de envejecimiento y algunas deficiencias nutricionales.

No obstante, cuando se dan de un extremo de la cutícula a otro son una señal evidente de que el estrés está haciendo de las suyas en el organismo.

9. Ampollas en las manos

Verrugas

En ocasiones aparecen ampollas en las manos que se confunden con la micosis y otras infecciones causadas por hongos.

No obstante, se trata de una enfermedad tópica llamada deshidrosis, fuertemente relacionada con los periodos largos de estrés.

10. Piel desprotegida

La piel estresada es más susceptible a los agentes irritantes e infecciosos que afectan su calidad. Su falta de control aumenta la presencia de hongos, quemaduras superficiales, manchas y otros signos que hacen aparentar más edad.

Como ves, el estrés va mucho más allá de un estado emocional y puede influir hasta en lo que menos imaginamos.

Aunque muchos productos cosméticos pueden calmar y revertir estos efectos, es importante ponerle freno a este problema para que no se manifiesten de forma continua.


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